Verlas con mamá puede ser un plan sencillo, pero también una buena forma de recordar todo lo que hace por ti, incluso cuando no hay música de fondo ni escena final con aplausos.
El 10 de mayo ya está a la vuelta de la esquina, y con él llega la clásica pregunta de todos los años: ¿qué hacer con mamá para que el plan no se sienta igual al de siempre? Las flores, la comida familiar y el mensajito bonito nunca fallan, pero una película también puede hacer lo suyo. A veces basta sentarse juntos, compartir botana y dejar que una historia diga en dos horas lo que cuesta tanto poner en palabras.
Las películas sobre mamás tienen algo tramposo: pueden ser ligeras, divertidas o hasta caóticas, pero de pronto aparece una escena que pega directo. Hablan de sacrificios, discusiones, paciencia, cansancio, amor y de esas cosas que muchas veces se entienden tarde. Por eso, si este Día de las Madres quieres armar un maratón con intención, estas son algunas cintas que debes ver con mamá al menos una vez.
'Mamma Mia!' (2008)
Mamma Mia! es una de esas películas que entran por las canciones de ABBA y se quedan por la relación entre Donna y Sophie. Meryl Streep interpreta a una madre que crió sola a su hija en una isla griega, con todo lo que eso implica. La película es fiesta pero también habla de soltar a una hija cuando está a punto de empezar su propio camino. Verla con mamá puede terminar entre risas, coros desafinados y una que otra lagrimita.
'Un viernes de locos' (2003)
Un viernes de locos tiene una premisa sencilla y perfecta para ver con mamá: una madre y una hija cambian de cuerpo y tienen que vivir la vida de la otra. Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan hacen que la comedia funcione con mucha gracia, pero debajo del caos hay una idea bastante tierna: a veces nadie entiende lo que carga la otra persona hasta que le toca vivirlo de cerca. Es ligera, divertida y muy buena para comprender los zapatos de la otra persona.
'Un sueño posible' (2009)
Un sueño posible es una película que se mueve directo al corazón. Sandra Bullock interpreta a Leigh Anne Tuohy, una mujer que decide abrirle las puertas de su casa a Michael Oher, un joven con una vida complicada y un enorme talento para el futbol americano. Más allá del deporte, la cinta habla de empatía, familia y de esa forma de maternidad que no siempre nace de la sangre, sino de la decisión de acompañar, proteger y estar.
'Quédate a mi lado' (1998)
Quédate a mi lado es para verse con pañuelos. Susan Sarandon y Julia Roberts interpretan a dos mujeres que al principio parecen destinadas a chocar: una es la madre biológica y la otra es la nueva pareja del exesposo. Entre celos, inseguridades y momentos muy duros, la película va construyendo una mirada preciosa sobre la maternidad desde distintos lugares. No convierte a ninguna en villana, y eso la hace más poderosa.
'Sirenas' (1990)
Sirenas es una joya para quienes quieren algo con más personalidad. Cher interpreta a una madre soltera, intensa, libre y bastante impredecible, que cría a sus dos hijas mientras se muda de ciudad cada vez que la vida se complica. Winona Ryder y Christina Ricci completan una historia familiar donde nadie se comporta como debería, pero todos están intentando quererse a su manera. La película tiene humor, caos, choques generacionales y una mamá que no encaja en la postal perfecta del 10 de mayo.