En el universo de George R.R. Martin, casi nunca sale tan barato y esta película es la muestra de ello.
George R.R. Martin no solo sabe escribir familias poderosas destruyéndose por una silla incómoda. Antes de que el fenómeno de Game of Thrones, el autor ya se movía por cuentos de fantasía oscura, ciencia ficción, monstruos, deseos extraños y personajes que nunca salen limpios de lo que desean. Su imaginación no se ha limitado únicamente en Westeros, aunque medio mundo siga asociándolo con la serie de HBO Max.
Por eso cada nueva adaptación de su obra llega con una promesa bastante específica: no esperes héroes perfectos ni finales cómodos. En las historias de Martin, pedir algo casi siempre cuesta más de lo que parecía al principio. El deseo puede disfrazarse de amor, ambición o libertad, pero tarde o temprano enseña el cobre.
La fantasía oscura de Martin llegó al cine
La película es Tierras perdidas, una cinta de fantasía y acción dirigida por Paul W.S. Anderson, el mismo realizador detrás de varias entregas de Resident Evil. La cinta está basada en un cuento corto de George R.R. Martin y protagonizada por Milla Jovovich y Dave Bautista. Es una historia muy distinta a los dragones y luchas de poder de Westeros, aunque con elementos reconocibles del estilo de Martin.
La trama arranca cuando una reina, desesperada por cumplir un deseo amoroso, envía a Gray Alys a las Tierras Perdidas para conseguir un poder mágico: la capacidad de transformarse en hombre lobo. Gray Alys (Jovovich) y Boyce (Bautista) deben atravesar un territorio hostil, enfrentarse a humanos, demonios y fuerzas políticas que quieren derribar a la reina.
La historia tiene ese olor a advertencia antigua: cuidado con lo que deseas, porque tal vez alguien pueda dártelo. Y ese alguien no necesariamente viene con buenas noticias. Gray Alys concede deseos, pero cada petición tiene factura. No es un hada madrina. Más bien es una figura incómoda, de esas que cumplen lo pedido sin garantizar que sobrevivas a las consecuencias.
Milla Jovovich y Dave Bautista en un mundo sin finales felices
Milla Jovovich encaja perfecto en el terreno de acción fantástica medio salvaje. Después de años ligada a Resident Evil, su presencia ya carga una vibra de una heroína acostumbrada a mundos rotos y criaturas imposibles. Aquí interpreta a una hechicera enigmática, fría y peligrosa, que parece saber demasiado bien que toda magia tiene truco y costo.
Dave Bautista aparece como Boyce, un guía con aire de vaquero postapocalíptico. Es una especie de vagabundo en mundo futuro devastado. La dupla también le da a la película un tono extraño. No es la clase de fantasía elegante al estilo castillos pulidos y profecías solemnes. Es más sucia, áspera, con una mezcla de western, monstruos, magia y acción digital.
Un proyecto que tardó años en hacerse realidad
El camino de Tierras perdidas a la pantalla fue largo de verdad. TIME ya reportaba desde 2015 que Milla Jovovich estaba ligada a una adaptación de historias cortas de George R.R. Martin. En ese momento, incluso se hablaba de un proyecto más amplio con varios cuentos condensados en una película.
Diez años después, la película finalmente llegó a cines en 2025, ya con Anderson al frente y Bautista como coprotagonista. El cambio de ruta se nota: lo que empezó como una idea de adaptación más amplia terminó convertido en una fantasía de acción postapocalíptica centrada en Gray Alys y Boyce. La pregunta que sostiene en todo el viaje de la cinta es: ¿qué estarías dispuesto a pagar por cumplir un deseo? Hoy puedes verla por Prime Video.