Puede que la crítica no la haya tratado con ternura, pero millones de personas le dieron play y la empujaron hasta lo más alto del ranking de habla no inglesa.
Netflix sabe muy bien que los romances juveniles tienen una fuerza extraña. No siempre conquistan a la crítica, no siempre llegan con campañas enormes y, aun así, pueden convertirse en ese tipo de películas que el público ve, comenta, recomienda y defiende como nadie vio venir. A veces basta una historia de heridas emocionales, miradas largas y secretos familiares para que el algoritmo empiece a trabajar horas extra.
En Europa también han salido varios fenómenos de este estilo, sobre todo cuando el material viene de libros que ya tenían una base de lectores muy fiel. Historias que nacen en librerías, se vuelven conversación en redes y terminan brincando al streaming con protagonistas jóvenes y drama suficiente para llenar una tarde entera. En ese terreno, una película italiana logró colarse entre lo más visto de Netflix.
El romance italiano que explotó en streaming
La película es Fabricante de lágrimas, estrenada en Netflix en abril de 2024 y basada en la novela homónima de Erin Doom. La historia sigue a Nica y Rigel, dos jóvenes que crecieron en el mismo orfanato y que, después de una infancia difícil, son adoptados por la misma familia. A partir de ahí, entre secretos, dolor y una atracción que ninguno sabe manejar del todo, la película se mete en ese terreno de romance adolescente oscuro que siempre divide opiniones.
Los datos de audiencias ayudan a entender por qué tanta gente empezó a hablar de ella. Netflix reportó que Fabricante de lágrimas subió al primer lugar de su lista global de películas de habla no inglesa durante la semana de su estreno, con 17 millones de visualizaciones. La semana siguiente siguió fuerte y se colocó en el tercer puesto con 5.6 millones de vistas.
Una historia de orfanato, trauma y amor imposible
La cinta arranca dentro de Grave, el orfanato donde Nica y Rigel crecieron escuchando la leyenda del "Fabricante de Lágrimas", una figura casi de cuento oscuro a la que se le atribuyen los miedos y ansiedades de las personas. Su fórmula tiene mucho de melodrama juvenil europeo: personajes marcados por el abandono, una relación intensa, secretos que pesan más de lo que deberían y una fotografía pensada para que cada mirada parezca una confesión.
La película se volvió una de las producciones más populares de Netflix tras su estreno, especialmente entre el público joven, aunque también apuntó que la recepción crítica no fue precisamente cálida. En Rotten Tomatoes, El Fabricante de Lágrimas aparece con una recepción bastante baja entre especialistas: 14 por ciento de aprobación crítica, frente a 49 por ciento del público.
El tipo de fenómeno que Netflix entiende muy bien
Gran parte del asunto de Fabricante de lágrimas es que no funciona para quien busque un romance contenido, realista o perfectamente pulido. Su atractivo vive en otro lado: en el exceso emocional, en la intensidad casi novelesca y en la forma en que adapta un fenómeno literario pensado para lectores que no le tienen miedo al drama cargado. Es el tipo de película que puede parecer demasiado para unos y exactamente eso para otros.
El éxito también abrió la pregunta obvia: ¿habrá segunda parte? Hasta ahora, no existe planes ni confirmación oficial de una secuela. Además, la novela original no tiene una continuación directa, así que cualquier posible regreso tendría que inventar una historia nueva desde cero. Pero mientras se deciden, puedes disfrutarla en el catálogo del gigante del streaming.