Hoy, Jennifer Aniston, Brad Pitt y Angelina Jolie ya están en otros lugares de sus vidas. La fiebre de "Brangelina" quedó como una cápsula muy intensa de los 2000, con todo y sus excesos mediáticos.
En la década de los 2000 hubieron parejas muy famosas luego estuvo "Brangelina". Brad Pitt y Angelina Jolie se convirtieron en una obsesión global después de conocerse durante el rodaje de Sr. y Sra. Smith, la película de espías, balazos, un matrimonios en crisis y una química imposible de esconder. El detalle incómodo era que Pitt todavía estaba casado con Jennifer Aniston.
En ese entonces, Aniston venía de cerrar una etapa enorme con Friends, mientras Pitt seguía siendo uno de los galanes más grandes de Hollywood. Eran la pareja dorada de alfombra roja, la de las fotos perfectas y los titulares de revista. Y cuando su separación se cruzó con el nombre de Angelina Jolie, la prensa no soltó la historia durante años y la exprimió hasta donde pudo.
El breve encuentro entre Jennifer Aniston y Angelina Jolie
Jennifer Aniston contó tiempo después que sólo se encontró una vez con Angelina Jolie antes de que todo estallara. Fue en el estacionamiento de los estudios donde se grababa Friends. Ella iba en su coche, vio a Jolie y decidió acercarse para presentarse. Nada dramático ni nada de escena intensa con música triste de fondo. Apenas un saludo cordial entre dos actrices.
Lo que Aniston le dijo fue simple, pero con el tiempo se volvió una frase cargada de ironía. Le comentó que Brad estaba muy emocionado por trabajar con ella y que esperaba que la pasaran muy bien en el rodaje. En ese momento, según su relato, no sabía que esa película terminaría convertida en el inicio de una de las relaciones más comentadas de Hollywood.
'Sr. y Sra. Smith', la película que cambió todo
Sr. y Sra. Smith llegó a cines en 2005 y vendía una premisa bastante atractiva: dos esposos que no saben que ambos son asesinos profesionales y que terminan recibiendo la misión de matarse entre ellos. En pantalla, Pitt y Jolie tenían una química tremenda. Cada discusión, cada pelea y cada mirada alimentaba más el rumor que ya venía creciendo fuera del set.
Hollywood ha tenido muchas parejas nacidas en rodajes, pero pocas fueron tan perseguidas como esta. El público no solo veía la película, sino que intentaba leer en ella pistas de algo real. La promoción, las fotos, las entrevistas y hasta las escenas de acción se volvieron parte de una conversación mucho más grande que el propio filme. Pitt y Aniston anunciaron su separación en enero de 2005 y el divorcio quedó finalizado ese mismo año.
El golpe mediático para Jennifer Aniston
Para Jennifer Aniston, lo más duro no fue solo la separación, sino el circo que vino después. La prensa la convirtió en personaje de una historia cruel. De pronto había bandos, camisetas de "Team Aniston" y "Team Jolie", teorías, supuestas traiciones y una narrativa donde todo el mundo parecía tener derecho a opinar sobre su matrimonio.
Ella misma reconoció años después que vivió ese periodo como algo profundamente doloroso. Venía de terminar Friends, una serie que había sido casi una familia durante diez temporadas, y al mismo tiempo estaba perdiendo su relación más pública. No era sólo un divorcio: era un duelo con cámaras encima.
Aún así, Aniston trató de mantener cierta elegancia. Dejó de lado el tema y no construyó su carrera alrededor de esa herida, ni tampoco se quedó congelada en el papel, sino que siguió trabajando. Pero el público tardó mucho en dejar de mirarla desde ese lugar. A veces Hollywood no solo te rompe el corazón, sino que también te obliga a mantener la compostura mientras lo procesa.