La sangrienta escena de 'Psicosis' fue posible gracias a un inesperado producto de supermercado
Paloma MH
-Redactora
Creo en la magia de Disney. Crecí con Toy Story, soñé con ser Jasmine y encontré en Woody a uno de esos personajes que te acompañan para siempre: noble, leal, protector y con un corazón enorme. Fan de las series mexicanas. Fan absoluta de las actuaciones de Angelique Boyer, especialmente en Teresa.

Alfred Hitchcock recurrió a una solución poco convencional para filmar la famosa escena de la ducha en Psicosis y resultó a la perfección.

Alfred Hitchcock cambió para siempre la historia del cine de suspenso con una escena que sigue siendo estudiada más de seis décadas después. Lo curioso es que uno de los momentos más impactantes de la película nació gracias a un ingrediente que cualquiera podría encontrar en una cocina.

Hoy, cuando los efectos digitales dominan Hollywood, resulta difícil imaginar que una de las secuencias más famosas del cine se construyó con soluciones tan simples como creativas. Sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurrió durante el rodaje de Psicosis en 1960.

La escena de la ducha en 'Psicosis'

Pocas secuencias son tan reconocibles como el asesinato de Marion Crane, interpretada por Janet Leigh, en la famosa escena de la ducha. El momento dura apenas unos minutos, pero logró convertirse en uno de los más recordados de la historia del séptimo arte.

La combinación entre la música de Bernard Herrmann, el montaje frenético y los encuadres cuidadosamente planeados creó una sensación de violencia pocas veces vista para la época. Lo más sorprendente es que la película prácticamente no muestra heridas de forma explícita.

Hitchcock entendía que la imaginación del espectador podía ser más poderosa que cualquier efecto visual. Por eso apostó por sugerir el horror en lugar de mostrarlo directamente.

El ingrediente secreto de Alfred Hitchcock

Durante la producción, el director se enfrentó a un problema inesperado. La sangre artificial disponible en aquel momento no ofrecía el resultado que buscaba para una película filmada en blanco y negro.

Las mezclas utilizadas en otras producciones resultaban demasiado líquidas y no generaban el contraste necesario frente a la cámara. Hitchcock necesitaba una sustancia que tuviera una textura más espesa y que se deslizara de manera convincente por la piel y las superficies.La solución apareció en forma de una botella de jarabe de chocolate Hershey's.

Gracias a su densidad y consistencia, el producto ofrecía un efecto visual mucho más impactante en pantalla. Aunque el público nunca vio el color real del líquido, el resultado final transmitía perfectamente la sensación de sangre corriendo por el cuerpo de la víctima y perdiéndose en el desagüe.

Un truco que se convirtió en leyenda

La anécdota ha sobrevivido durante décadas porque representa una época en la que los cineastas dependían más del ingenio que de la tecnología.

La escena de la ducha requirió numerosos planos, varios días de trabajo y una planificación meticulosa para lograr el efecto deseado. El uso del jarabe de chocolate terminó convirtiéndose en uno de los secretos mejor recordados de la producción.

Con el paso de los años, Psicosis se consolidó como una de las películas más influyentes del género de terror y suspenso, quizá, gracias a los detalles.Solo un director obsesionado con los detalles y una botella de jarabe de chocolate podían convertir una solución tan simple en una leyenda del cine de suspenso.

facebook Tweet