Orlando Bloom sobrevivió a trolls, piratas, cruzadas y reinos en guerra. Pero este personaje, al parecer, fue la batalla que más ganas tuvo de olvidar.
Hubo un momento en que Orlando Bloom parecía estar en todas partes. Era Legolas en El señor de los anillos, Will Turner en Piratas del Caribe y uno de esos actores que Hollywood convirtió casi de inmediato en el rostro de la aventura, espadas, cabello perfecto y mirada de héroe trágico. A principios de los 2000, si había una película grande con barcos, batallas o armaduras, Orlando Bloom podía aparecer en los créditos.
También fue la época en que los estudios querían revivir el cine épico a lo grande. Después de Gladiador, llegaron historias con ejércitos enormes, discursos antes de la batalla y estrellas de primera sudando bajo el sol. Troya, dirigida por Wolfgang Petersen, entró justo en esa fiebre: Brad Pitt como Aquiles, Eric Bana como Héctor, Diane Kruger como Helena, Peter O'Toole como Príamo y Orlando Bloom como el príncipe que enciende todo el desastre.
El papel que Orlando Bloom no quería recordar
22 años después de su estreno, Orlando Bloom confesó que prácticamente borró Troya de su memoria porque detestaba interpretar a Paris. Lo dijo durante una dinámica de Variety en la que debía reconocer algunas de sus líneas más famosas, y cuando apareció una frase de la película, ni siquiera la ubicó de inmediato. Primero pensó en El reino de los cielos o en El señor de los anillos y luego le cayó el veinte.
La reacción no fue precisamente un recuerdo nostálgico bonito para el actor. Bloom explicó que mucha gente ama la película, pero que para él ponerse en la piel de Paris fue una experiencia durísima. No porque el proyecto fuera pequeño ni porque el elenco no estuviera a la altura. Al contrario: ahí estaban Pitt, Bana y Peter O'Toole, nombres lo suficientemente grandes para que cualquier actor aceptara la llamada sin pensarlo demasiado.
El problema era Paris. En la historia, el príncipe de Troya se enamora de Helena, esposa de Menelao, y su romance termina provocando una guerra monumental. En papel sonaba a un personaje central pero en la pantalla cargó con una cobardía muy marcada. Y para Bloom, que venía de personajes nobles, valientes y bastante idealizados, entrar en esa energía le chocó por completo.
Brad Pitt tampoco quedó encantado con 'Troya'
Orlando Bloom no fue el único que miró hacia atrás con cierta incomodidad. Brad Pitt también habló años después de su experiencia en Troya y reconoció que la película no terminó siendo el tipo de historia que quería contar. Para él, el proyecto se volvió demasiado comercial y marcó un punto de quiebre en su forma de elegir papeles.
Eso tampoco significa que Troya haya desaparecido del gusto popular. Al contrario, todavía tiene una base enorme de fans que la defienden como uno de los últimos grandes espectáculos épicos de Hollywood. Sus duelos, sus frases y la imagen de Brad Pitt como Aquiles siguen circulando cada vez que alguien habla de cine de espadas y sandalias con presupuesto gigante.
Pero con Paris, el personaje nunca estuvo diseñado para ser el favorito de la audiencia. Héctor tenía la nobleza, Aquiles la ferocidad y Odiseo la inteligencia. Paris tenía el romance, el impulso y la torpeza de quien toma una decisión personal y deja que todo un reino pague las consecuencias. No es exactamente el tipo de papel que un actor sueña con defender en entrevistas veinte años después.