Antes de convertirse en una actriz nominada al Oscar, Yalitza se esforzó por lograr sus sueños a pesar de las dificultades económicas
Yalitza Aparicio es uno de los claros ejemplos de que la vida te puede sorprender de grandes maneras y que cada sacrificio vale la pena. Originaria de Tlaxiaco, Oaxaca, hace 10 años la actriz mexicana recién se graduaba como maestra de preescolar y jamás se imaginaría que tiempo después se convertiría en la primera mujer indígena nominada al Premio Oscar como Mejor actriz.
Así fue como lo recordó recientemente, donde reflexionó sobre los sacrificios por los que tuvo que pasar como estudiante en Oaxaca antes de llegar a Hollywood.
La audición que cambió su vida para siempre
Cuando Yalitza acompañó a su hermana al casting para el próximo proyecto de Alfonso Cuarón, jamás se imaginaría que esa decisión cambiaría su destino para siempre al ser ella la elegida. Estrenada en 2018, Roma llegó como una de las obras más personales e íntimas del cineasta mexicano con Yalitza en el papel de Cleo, la trabajadora doméstica de la familia protagonista.
Además de que Roma se convirtió en una de las películas mexicanas más aclamadas y premiadas de los últimos años, Yalitza brilló en el personaje y llamó la atención del mundo entero con una nominación a los Premios de la Academia e incluso desde 2020, fue incluida como miembro en la Academias de Artes y Ciencias Cinematográficas.
Antes de 'Roma': Yalitza luchó por su título como docente
Pero mucho antes de descubrir su talento en la actuación, los planes de Yalitza eran completamente diferentes: estaba preparada para convertirse en maestra de jardín de niños tras finalizar la Licenciatura en Educación Preescolar en la Escuela Normal Bilingüe Intercultural de Oaxaca.
Recientemente la actriz compartió un recuerdo de aquellos años de estudiante donde asegura no fueron nada fáciles pues tuvo severos problemas económicos.
"Han pasado 10 años… Muchos no lo saben, pero hubo días en los que tuve que elegir entre comer, sacar unas copias, pagar el pasaje o la renta", escribió en una publicación en sus redes sociales.
Con una carrera como docente por delante, hoy Yalitza encontró en la actuación un nuevo camino, siendo una de las mujeres más importantes no solo del entretenimiento mexicano, sino también por su compromiso social. Su rol como Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO le ha permitido liderar proyectos enfocados en la conservación de los idiomas originarios y la protección de los pueblos indígenas.
Diez años después de obtener su título profesional, la artista ve el pasado con agradecimiento y satisfacción y su historia de superación no ha dejado de motivar a miles de mujeres de origen indígena.