El actor confesó que en realidad no podía ver debido a los pupilentes que tuvo que utilizar para su caracterización como el personaje griego.
Mientras más descubrimos sobre La Odisea, más nos impresiona todo el proceso creativo y de producción que hubo detrás para lograr llevar a la pantalla grande el épico poema griego de Homero.
Bajo la dirección de Christopher Nolan, más allá de los retos prácticos para filmar secuencias como la perturbadora escena de los marineros convertidos en cerdos por Circe o la conmovedora escena del canto de las sirenas, los actores también pasaron por diversos retos para interpretar a sus personajes y uno de ellos fue John Leguizamo, quien da vida a Eumeo, el fiel porquero de Ítaca y amigo de Odiseo que es completamente ciego.
El reto físico de John Leguizamo para 'La Odisea'
En la cinta de Nolan es el actor colombiano John Leguizamo el encargado de dar vida a Eumeo, un personaje crucial de Ítaca y uno de los hombres más fieles y esperanzados al regreso de Odiseo interpretado por Matt Damon, tras estar lejos de casa por 20 años.
Para la caracterización del personaje, el actor necesitó del uso de lentes de contacto para ambos ojos a pesar de que el ojo izquierdo es el que tiene una apariencia más notoria a la ceguera del personaje. Sin embargo, el uso de las lentillas en ambos ojos causó que Leguizamo realmente quedara privado de su vista durante todo el rodaje, donde incluso pasó hasta 14 horas sin poder ver.
Así fue como lo reveló recientemente en una entrevista para Entertainment Tonight, donde el actor de 66 años detalló que el maquillaje de Eumeo incluía unos pupilentes que anulaban por completo su visión durante las grabaciones: "No podía ver durante 12 o 14 horas al día; no podía ver mi teléfono, no podía leer, no podía llamar", comentó Leguizamo.
Mi otro ojo tampoco veía bien. No podía ver. Tenían que llevarme al baño, tenían que traerme de vuelta. Tenían que llevarme a comer.
Además, el reto para John no solo fue físico, sino también mental ya que la ceguera provocada por las lentillas transformó los tiempos de espera entre tomas en largos momentos donde permanecía completamente alejado de lo que pasaba a su alrededor: "Cuando estaba solo, solo podía estar dentro de mi cabeza porque era lo único que tenía. Demasiado tiempo a solas con mis pensamientos. Es peligroso", añadió.
A pesar de la incomodidad que John pudo haber pasado durante las grabaciones de La Odisea, al final el resultado valió completamente la pena ya que entregó una de las interpretaciones más aclamadas de todo el elenco y la cual muchos han alabado como merecedora de una nominación al Oscar.