Volví a ver 'Interestelar' y confirmé que Christopher Nolan hizo una de las películas de ciencia ficción más ambiciosas del siglo
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Más de una década después de su estreno, volví a ver 'Interestelar' y entendí por qué sigue siendo una de las películas más comentadas de Christopher Nolan.

Hay películas que disfrutas una sola vez. Otras, en cambio, parecen cambiar contigo. Eso fue exactamente lo que me ocurrió al volver a ver Interestelar, la cinta que Christopher Nolan estrenó en 2014 y que, más de diez años después, sigue provocando conversaciones sobre ciencia, tiempo, amor y el destino de la humanidad.

Protagonizada por Matthew McConaughey, Anne Hathaway, Jessica Chastain, Michael Caine y Matt Damon, la película nos sitúa en un futuro donde la Tierra agoniza y un grupo de astronautas emprende una misión desesperada para encontrar un nuevo hogar para la especie humana. Lo que comienza como una aventura espacial termina convirtiéndose en una historia profundamente humana.

"No recordaba lo emocional que puede ser"

Cuando pienso en Interestelar, normalmente recuerdo el agujero negro Gargantúa, los viajes espaciales o las complejas teorías físicas que Nolan incorpora a la historia. Sin embargo, al verla nuevamente me di cuenta de que lo más poderoso de la película nunca fue la ciencia.

Lo que realmente sostiene toda la historia es la relación entre Cooper y su hija Murph.

Hay una escena —que probablemente todos los que la han visto recuerdan— en la que Cooper revisa los mensajes que recibió después de pasar apenas unas horas en un planeta donde el tiempo transcurre de forma distinta. Para él fueron minutos; para quienes quedaron en la Tierra pasaron décadas.

La primera vez que vi esa secuencia me impactó.

Ahora me pareció devastadora.

Christopher Nolan demuestra que el espectáculo también puede hacerte pensar

Una de las cosas que más admiro de Christopher Nolan es que nunca trata al espectador como si necesitara que le expliquen absolutamente todo.

Sí, Interestelar dedica tiempo a explicar conceptos como la relatividad, los agujeros de gusano o los agujeros negros, pero jamás pierde de vista que detrás de toda esa ciencia hay personas tomando decisiones imposibles.

Esa mezcla entre espectáculo y reflexión es algo que hoy sigue siendo poco común dentro del cine comercial.

Mientras muchos blockbusters priorizan la acción constante, Nolan se permite hacer pausas, dejar silencios y confiar en que el público complete parte del rompecabezas.

Una película que se siente enorme... pero nunca vacía

Visualmente sigue siendo impresionante

Aunque fue estrenada hace más de diez años, muchos de sus efectos prácticos lucen incluso mejor que los de producciones recientes llenas de imágenes generadas por computadora.

La fotografía, el diseño de producción y la forma en que Nolan filma el espacio transmiten una inmensidad que pocas películas han conseguido igualar.

Y luego está la música de Hans Zimmer.

Más que acompañar las escenas, parece convertirse en otro personaje de la historia. Es imposible imaginar el viaje de Cooper sin ese órgano monumental que termina envolviendo al espectador.

No creo que sea una película perfecta

Volver a verla también me hizo notar aspectos que antes había pasado por alto.

Hay personajes secundarios que podrían estar mejor desarrollados y algunas explicaciones científicas se sienten más largas de lo necesario. Incluso existe un discurso sobre el amor que sigue dividiendo opiniones entre quienes consideran que funciona y quienes creen que rompe el tono de la película.

Pero, curiosamente, ninguno de esos detalles disminuye la experiencia.

Porque Interestelar nunca intenta ser una película sencilla.

Prefiere asumir riesgos, incluso cuando eso significa dejar preguntas abiertas o generar debates que continúan años después de su estreno.

Hay pocas películas que me hacen pensar durante días

Eso es, probablemente, lo que más valoro de Interestelar.

No termina cuando aparecen los créditos

Es una película que obliga a volver sobre ciertas escenas, buscar explicaciones, discutir teorías y preguntarse qué habría hecho uno en el lugar de Cooper.

No todas las producciones consiguen eso.

Muchas entretienen durante dos horas y después desaparecen de la memoria.

Interestelar, en cambio, permanece.

Vale la pena volver a verla

Si solo la viste una vez cuando se estrenó en 2014, mi recomendación es sencilla: dale una segunda oportunidad.

Quizá descubras, como me ocurrió a mí, que detrás de sus viajes interestelares, sus agujeros negros y sus teorías científicas hay una historia mucho más íntima sobre el paso del tiempo, la familia y los sacrificios que estamos dispuestos a hacer por quienes amamos.

Y esa, para mí, sigue siendo la mayor virtud de Christopher Nolan: construir un espectáculo gigantesco sin olvidar que las mejores historias siempre hablan de personas.

Paloma MH
Paloma MH
-Redactora
Creo en la magia de Disney. Crecí con Toy Story, soñé con ser Jasmine y encontré en Woody a uno de esos personajes que te acompañan para siempre: noble, leal, protector y con un corazón enorme. Fan de las series mexicanas. Fan absoluta de las actuaciones de Angelique Boyer, especialmente en Teresa.