‘Idiotas’ es mucho más que una comedia: una película que te hace reír mientras habla de adicciones, dinero y segundas oportunidades
Paloma MH
-Redactora
Creo en la magia de Disney. Crecí con Toy Story, soñé con ser Jasmine y encontré en Woody a uno de esos personajes que te acompañan para siempre: noble, leal, protector y con un corazón enorme. Fan de las series mexicanas. Fan absoluta de las actuaciones de Angelique Boyer, especialmente en Teresa.

Hay películas que simplemente quieres ver para pasar un buen rato y reírte, pero de vez en cuando aparece una que, además de cumplir con eso, consigue dejarte pensando. ‘Idiotas’ es una de ellas.

La película de Macon Blair es una comedia llena de situaciones absurdas, personajes bastante peculiares y momentos inesperados que, entre tantas risas, también terminan hablando de temas bastante serios.

La historia sigue a Davis (O'Shea Jackson Jr.) y Mark (Dave Franco), dos amigos que atraviesan momentos complicados y aceptan encargarse de llevar a Sheridan (Mason Thames), un adolescente millonario y bastante problemático, a rehabilitación. Lo que parecía un trabajo relativamente sencillo termina convirtiéndose en un viaje completamente fuera de control, en el que las drogas, la violencia y el caos aparecen prácticamente en cada esquina.

Y quizá lo más divertido de ‘Idiotas’ es que nunca sabes qué va a ocurrir después. La película consigue mantener ese tono de comedia durante buena parte de su historia, pero también sorprende cuando decide ponerse un poco más seria.

Detrás del dinero también hay problemas

Porque detrás del adolescente rebelde y millonario hay una reflexión interesante sobre lo fácil que puede ser que alguien joven se deje llevar por los excesos, las malas decisiones y las adicciones. Sheridan tiene dinero, pero eso no significa que tenga resueltos todos sus problemas. Y justamente ahí la película plantea una idea que funciona bastante bien: tenerlo todo económicamente no significa necesariamente estar bien.

También está la relación entre Davis y Mark. Davis es el más responsable de los dos, intenta mantener los pies sobre la tierra y, además, encuentra refugio en su fe. Su vida tampoco ha salido como esperaba, pero hay algo particularmente tierno en él: realmente quiere hacer las cosas bien y dejar de equivocarse.

Mark, por otro lado, funciona casi como un reflejo adulto de Sheridan. Los dos comparten ciertos comportamientos y problemas, pero pertenecen a mundos completamente diferentes. Uno tiene millones de dólares y el otro apenas intenta salir adelante. Esa comparación hace que la historia tenga un poquito más de fondo de lo que aparenta.

Una comedia que no tiene miedo de ir demasiado lejos

Eso sí, hay que ir preparado para encontrar prácticamente de todo. Aunque ‘Idiotas’ es principalmente una comedia, también tiene momentos bastante violentos e incluso algunas escenas que pueden rozar el gore. Hay sangre, situaciones bastante gráficas y momentos que definitivamente no esperarías encontrar en una comedia de este estilo.

En mi caso, funcionó como una película completamente palomera. Me hizo reír durante buena parte del tiempo, pero también consiguió conmoverme y hacerme pensar en lo complicado que puede ser salir de una adicción y en la importancia de tener a alguien dispuesto a ayudarte cuando estás en tu peor momento.

No es una película que pretenda darte una gran lección de vida, y quizá ahí está parte de su encanto. ‘Idiotas’ simplemente mezcla humor, drogas, violencia, ternura y personajes que están intentando sobrevivir a sus propios problemas.

¿Vale la pena verla? Sí. Especialmente si quieres descubrir una película que parece una comedia absurda, pero termina teniendo un poquito de todo. Eso sí, mejor verla sin demasiadas expectativas y dejar que sea ella misma la que te sorprenda.

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