La historia real de ‘El señor de las moscas’: seis niños pasaron más de un año en una isla desierta, pero con un final muy distinto

El caso de seis adolescentes a la deriva en una isla deshabitada se convirtió en una de las historias más impactantes de supervivencia en la humanidad.

Por Liz Hernández

Jack Thorne, el creador de la exitosa miniserie de Netflix Adolescencia, también llevó a la pantalla chica una de las historias más famosas de la literatura británica del siglo XX: El señor de las moscas. La novela escrita por William Golding relata la odisea de un grupo de niños que quedan a la deriva en una isla desierta tras un accidente de avión, por lo que no les queda de otra más que organizarse para mantenerse a salvo y con vida.

Aunque no alcanzó la misma popularidad que Adolescencia, su adaptación de El señor de las moscas fue igual de aclamada por la crítica y consiguió 91 por ciento de calificación en Rotten Tomatoes, pero es imposible pensar en ella sin recordar la vez que ocurrieron los mismos acontecimientos de la novela, solo que en la vida real. Parece descabellado pensar en seis adolescentes atrapados en una isla desolada, pero así sucedió en los años 60.

Conocido como el Milagro de Tonga, en junio de 1965 seis estudiantes entre 13 y 16 años se escaparon del internado católico al que asistían en la capital de Tonga, con el objetivo de irse a pescar tras hartarse de la comida de la escuela. Ansiosos por aventurarse en Fiji o Nueva Zelanda, se subieron al barco de un pescador pero nunca imaginaron que quedarían varados en una isla tras una tormenta que destrozó la vela y el timón del vehículo.

Siendo imposible llegar de regreso a su región, los seis adolescentes pasaron ocho días en la isla desierta hasta llegar a la isla de ‘Ata, una zona deshabitada en el Pacífico que apenas tenía algunos peces y cocos vacíos con los cuales recolectaban agua de lluvia para hidratarse. Hasta ahora, la historia transcurre igual a la retratada por Thorne frente a las cámaras, sin embargo, a diferencia de la novela de Golding, los estudiantes decidieron organizarse para salir adelante en lugar de destruirse entre ellos.

Desde crear un huerto, hasta un corral para gallinas y un gimnasio que los mantuviera activos, los adolescentes se cuidaban unos de otros y tenían rondas de vigilancia para protegerse de cualquier amenaza. Si bien eso no evitó que hubiera contratiempos entre el grupo, pues uno de ellos se fracturó la pierna, su unión y cooperación les facilitó sobrevivir a lo largo de su deriva.

Luego de 15 meses en la isla desierta, los estudiantes fueron rescatados por el capitán Peter Warner, pero la hostilidad de la región en la que sobrevivieron hizo creer a los habitantes de Tonga que estarían muertos, lo que dio origen al nombre “El milagro de Tonga”; sin embargo, tras su regreso fueron arrestados por haber robado el barco con el que salieron a pescar. Años más tarde, en 2021, su historia fue recuperada por el autor Rutger Bregman, quien contó la travesía de los jóvenes tras entrevistar al capitán Warner y Mano Totau, uno de los sobrevivientes.

Liz Hernández
-Redactora
Comparto cumpleaños con Chantal Akerman y Forrest Gump. Crecí aterrorizada por David Lynch y soy la fan número uno de Antoine Doinel.
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