Este emotivo documental en Netflix, 'BLACKPINK: Light Up the Sky', muestra el duro camino de Lisa hacia el éxito mundial
por Sergio Negrete

Mucho antes de llenar estadios y convertirse en una de las figuras más reconocibles del K-pop, Lisa era una adolescente tailandesa que llegó sola a Corea del Sur sin hablar prácticamente el idioma. Netflix recupera esos años.

Hoy cuesta imaginar a Lisa lejos de los escenarios gigantescos. BLACKPINK pasó de debutar en 2016 a presentarse en Coachella, realizar giras mundiales y convertirse en uno de los grupos femeninos más importantes del planeta. Lisa construyó una carrera individual que la llevó más allá del K-pop. Detrás de esa imagen hay una adolescente que tuvo que abandonar su casa antes de saber siquiera si algún día podría debutar.

Ese recorrido ocupa una parte importante de BLACKPINK: Light Up the Sky, documental dirigido por Caroline Suh que Netflix estrenó en 2020. La película sigue a Jisoo, Jennie, Rosé y Lisa desde sus años como trainees hasta el éxito internacional, utilizando videos anteriores al debut, entrevistas y momentos detrás de cámaras. Son apenas 79 minutos, pero suficientes para entender que llegar a BLACKPINK implicó años de competencia, evaluaciones y una rutina donde nada garantizaba que el esfuerzo terminaría en un escenario.

Lisa dejó Tailandia sin saber prácticamente coreano

Lisa tenía 13 años cuando participó en una audición abierta de YG Entertainment en Tailandia en 2010. Se impuso entre miles de aspirantes y al año siguiente dejó a su familia para instalarse en Corea del Sur como trainee. Era la primera aspirante a idol no coreana dentro de YG y, cuando llegó, prácticamente la única palabra que conocía en coreano era el equivalente a "hola".

El documental recupera imágenes de aquella etapa y permite ver una versión de Lisa muy distinta a la artista que después dominaría escenarios. Los trainees podían pasar años ensayando sin saber si serían seleccionados para debutar. Había evaluaciones periódicas, largas jornadas de práctica y una competencia inevitable entre jóvenes que al mismo tiempo terminaban convirtiéndose en sus amigos. Lisa permaneció aproximadamente cinco años dentro de ese sistema antes de debutar con BLACKPINK.

Jennie recuerda en el documental el impacto que provocó verla bailar por primera vez. Lisa tenía una enorme facilidad para memorizar coreografías y rápidamente destacó dentro del grupo de aprendices. Pero talento no significaba seguridad: todavía necesitaba dominar otro idioma, adaptarse a un país nuevo y resistir un proceso en el que cada evaluación podía acercarla o alejarla de su sueño.

"Tenía que seguir luchando"

Lisa habla de aquellos años sin romantizarlos. Su manera de recordar esa etapa es mucho más sencilla: tenía que continuar. "Tenía que seguir luchando. Tenía que darlo todo", explica al recordar una época en la que tampoco sabía cuánto tiempo tardaría en conseguirlo. La determinación terminó acompañándola mientras veía cómo otros trainees abandonaban el proceso.

Light Up the Sky no habla de esos sacrificios como una curiosidad antes de llegar a la fama. Caroline Suh utiliza el archivo para mostrar lo jóvenes que eran y después corta hacia estadios, giras y sesiones de grabación. El salto es enorme, pero entre ambos extremos quedan años de dormir poco, practicar durante horas y vivir lejos de casa. La propia directora contó que tuvo acceso a una gran cantidad de material de los años de formación del grupo.

Lisa decidió realizar sus entrevistas en tailandés, el idioma en el que podía contar esa etapa con mayor naturalidad. Rosé explicó durante el lanzamiento que esa mezcla de coreano, inglés y tailandés también reflejaba algo esencial de BLACKPINK: cuatro mujeres con experiencias culturales distintas que terminaron encontrándose dentro del mismo grupo.

De los salones de ensayo a Coachella

El documental termina muy lejos de aquellas primeras evaluaciones. Suh acompaña a BLACKPINK hasta Coachella 2019, cuando se convirtieron en el primer grupo femenino de K-pop en presentarse en el festival. Ver a Lisa frente a aquella multitud después de conocer cómo comenzó hace que el concierto tenga otro peso: detrás de los movimientos perfectamente ensayados estaba aquella adolescente que había llegado desde Tailandia sin poder mantener una conversación en coreano.

Y esa quizá sea la mejor razón para ver BLACKPINK: Light Up the Sky incluso si ya conoces la historia del grupo. No intenta explicar cada récord ni convertir 79 minutos en una larga celebración promocional. Cuando funciona mejor es observando a cuatro mujeres recordar todo lo que ocurrió antes de que BLACKPINK existiera. BLACKPINK: Light Up the Sky sigue disponible actualmente con suscripción en Netflix México.

Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'
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