Dinosaurios sangrientos y viajes en el tiempo la nueva película con Anne Hathaway que compite contra Jurassic Park
por Uriel LinaresEl T-Rex regresa a la pantalla grande escoltado por temibles depredadores prehistóricos en una propuesta cargada de acción, viajes en el tiempo y una soberbia interpretación de Anne Hathaway en El final de la calle Oak.
Si creías que solo Steven Spielberg podía entregar una superproducción de dinosaurios con presupuesto colosal y un reparto estelar, piénsalo dos veces. Warner Bros. reúne esos mismos ingredientes en El final de la calle Oak, un híbrido entre ciencia ficción, violencia gráfica y dos pesos pesados de Hollywood: Anne Hathaway y Ewan McGregor.
¿De qué trata 'El final de la calle Oak'?
Escrita y dirigida por David Robert Mitchell, la cinta arranca en un apacible vecindario estadounidense de los años 80. La rutina familiar se rompe cuando una feroz tormenta eléctrica arrastra a padres, hijos y vecinos a la época prehistórica. Atrapados en un entorno salvaje repleto de depredadores despiadados, las familias deberán adaptarse a marchas forzadas para no convertirse en presas.
Terror, comedia y una narrativa que tropieza
Estamos ante una brutal historia de supervivencia. El terror es inmediato: de pronto, los protagonistas se encuentran huyendo de sanguinarios velociraptores que solo obedecen a su instinto asesino. Las situaciones extremas provocan gritos, llanto y pánico genuino.
Sin embargo, el toque característico de David Robert Mitchell le inyecta un matiz de humor negro capaz de aliviar la tensión con chistes fugaces bien colocados. Esta combinación le otorga a la película un ritmo dinámico y disfrutable.
El problema surge en la narrativa: tan fugaces como el humor son las intenciones del guion por profundizar en sus personajes. La cinta cae en un vicio habitual del cine comercial contemporáneo al quedarse a medias en la psicología de los protagonistas. Tras abrir caminos dramáticos que jamás se resuelven, le deja al espectador la tarea de encogerse de hombros y seguir adelante.
Un espectáculo visual diseñado para la pantalla grande
Pese a sus baches narrativos, el objetivo central se cumple: ver a humanos intentando sobrevivir al ataque de criaturas prehistóricas. Como apasionado del cine de dinosaurios que creció con la obra de Spielberg, ver a un grupo de personas ser devoradas por un implacable T-Rex es un agasajo visual y sonoro.
Además, la producción rescata especies con enorme potencial cinematográfico que jamás fueron aprovechadas en la saga de Jurassic Park. Esto da pie a una de las secuencias más deslumbrantes del género: sin arruinar la sorpresa, solo recuerda esto: un niño, una casa, una anaconda titánica y Anne Hathaway armada con un cuchillo en medio del colapso. Es una escena magistralmente ejecutada que justifica por sí sola el boleto de cine.
Anne Hathaway y Ewan McGregor elevan la experiencia
El final de la calle Oak no busca reinventar la ciencia ficción ni transformarse en una obra de culto; está concebida para apagar el cerebro, olvidar los problemas y disfrutar del viaje. Aunque casi cualquier actor funcional habría cumplido en un guion así, la presencia de Anne Hathaway y Ewan McGregor le otorga un empaque superior.
Mención especial para Hathaway, quien interpreta a una madre atravesada por el dolor de una pérdida atroz y frustraciones no resueltas. Su actuación sostiene la tensión en todo momento y mantiene al espectador clavado en la butaca.
En conclusión: El final de la calle Oak padece deficiencias argumentales que le impiden ser la gran obra de ciencia ficción que prometía en papel. Sin embargo, la pericia visual de su director, la adrenalina constante y el carisma de sus protagonistas la convierten en un entretenimiento de primer nivel. Si amas a los dinosaurios, es una cita obligada en la pantalla grande.