Cuando Batman: El Caballero de la Noche llegó a los cines, quedó claro que no era una película de superhéroes más. Christopher Nolan había elevado el género a un terreno más oscuro, más adulto, casi incómodo. Todo era más serio, más intenso y en el centro de esa tormenta estaba un villano que redefinió para siempre al Joker de Heath Ledger.
La actuación del también Secreto en la montaña fue tan poderosa que todavía hoy se sigue analizando. Su risa, su voz y su mirada. Ledger no interpretó al Joker: lo encarnó. Y ese nivel de entrega alimentó una leyenda que creció con los años, una narrativa casi mítica sobre lo que ocurrió detrás de cámaras durante el rodaje.
Durante mucho tiempo se dijo que Ledger estaba aislado, que era difícil acercarse a él, que su método era tan extremo que incluso el propio equipo prefería mantener distancia. Pero uno de los actores que compartió set con él acaba de contar una versión muy distinta.
"Me dijeron que me mantuviera lejos"
El actor en cuestión es Eric Roberts, quien interpretó al jefe de la mafia Salvatore Maroni en la película. En una reciente aparición en el podcast Still Here Hollywood, Roberts recordó cómo, antes de interactuar con Ledger, recibió una advertencia directa.
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"Me dijeron: 'Aléjate de Heath'",contó. La razón era clara: Ledger estaba completamente metido en su papel de villano, casi fusionado con el Joker, y se decía que necesitaba ese aislamiento para mantener la intensidad del personaje. Pero cuando Roberts finalmente convivió con él, la experiencia fue totalmente opuesta a lo que le habían pintado.
La realidad detrás del mito
"Qué buena persona era. Eso de que había que mantenerse lejos, no era cierto en absoluto. Estaba perfectamente bien", dijo Roberts sin dudarlo. Según el actor, Ledger fue amable, profesional y mucho más accesible de lo que los rumores hacían creer.
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Esta percepción no es aislada. Matt Damon, quien trabajó con Ledger en otras producciones, también habló en su momento con enorme admiración sobre él, destacando su talento, su calidez y su inteligencia artística.
Todo apunta a que el aislamiento del que tanto se habló no era desprecio ni arrogancia, sino concentración. Ledger sabía cuándo estar dentro del personaje y cuándo simplemente ser Heath.
Un legado marcado por la intensidad
La muerte prematura de Ledger terminó de sellar el mito. Su Joker ganó un Oscar póstumo y se convirtió en referencia obligada cada vez que se habla de villanos en el cine. Con el paso del tiempo, muchas historias se exageraron, otras se malinterpretaron, y algunas se repitieron sin contraste.
Testimonios como el de Eric Roberts ayudan a humanizar a una figura que a veces parece envuelta solo en tragedia y oscuridad. Detrás del maquillaje corrido y la risa perturbadora, había un actor comprometido, sí, pero también una persona cercana y respetuosa con sus colegas.