El rugby es uno de los deportes más exigentes -físicamente hablando- que existen, ya que combina fuerza, resistencia, velocidad, coordinación y una tolerancia al dolor poco común. Por lo tanto, no es solo un juego de contacto sino toda una disciplina que exige una exhaustiva preparación, y un entrenamiento constante de largas jornadas para acostumbrar al cuerpo a su intensidad.
Cada partido implica choques y confrontamientos continuos, carreras súbitamente explosivas. y una resistencia física que se pone a prueba durante los 80 minutos de duración de cada partido, por lo que cuando antes de convertirse en actor, Peter Claffey vivió este deporte como uno de los mejores exponentes de Irlanda, no nos quedó más remedio que aceptar su grandeza y admirarlo.
Un deportista de rugby, que ahora se convierte en el errante más valiente de Westeros
Irish Rugby
Durante su etapa como jugador, Claffey siguió una rutina física intensa y estructurada, diseñada para desarrollar una fuerza funcional y alcanzar la resistencia total del cuerpo. Sus entrenamientos incluían sesiones pesadas de gimnasio enfocadas en levantamientos compuestos -sentadillas, peso muerto, press de banca y más-. que eran combinadas con trabajo de core (zona abdominal) e impactos explosivos para mejorar la potencia en sus choques.
A esto se suman entrenamientos en campo donde realizó sprints, cambios de dirección, tackles y ejercicios de resistencia cardiovascular de alta intensidad para soportar el juego.
La vida de aventuras de Peter Claffey; un verdadero caballero errante
Irish Rugby
Y como además del trabajo físico, el rugby exige una preparación mental constante para poder trabajar en equipo, Claffey se sometió siempre a la lógica de un rendimiento en conjunto, donde la constancia, el dolor y la disciplina no eran opcionales sino la forma de alcanzar la victoria.
Esta mentalidad se refleja hoy en su presencia física y en la solidez corporal que proyecta en pantalla, ayudándonos a explica por qué su complexión -poderosa y auténtica, alejada de un físico ordinario-, influyeron en la decisión de que el actor interpretara a Ser Duncan el Alto.
Originario de Irlanda, Claffey fue jugador de rugby a nivel profesional, desempeñándose como forward en una posición que demandó una gran potencia muscular, estabilidad corporal y una fuerte capacidad aeróbica que contribuyó a marcar su disciplina, ética, modo de trabajo y relación con el esfuerzo físico mucho antes de llegar a la actuación.