Hoy, 30 de enero, el cine y la televisión despidió a una figura irrepetible. La muerte de Catherine O'Hara provocó una ola de tristeza, acompañada de homenajes, recuerdos y mensajes de gratitud. No solo se fue una actriz querida, se fue alguien que acompañó silenciosamente a varias generaciones sin necesidad de ser siempre la protagonista.
Su legado es tan amplio que parece imposible resumirlo. Fue la madre descuidada de Mi pobre angelito, la artista excéntrica y caótica de Beetlejuice, y, décadas después, la diva absoluta Moira Rose en Schitt’s Creek. O'Hara tenía ese raro talento de exagerar sin perder verdad, de ser absurda y profundamente humana al mismo tiempo.
Pero incluso con una carrera tan visible, hay un personaje suyo que marcó a millones sin que muchos supieran que era ella.
La voz que siempre estuvo ahí
Pocos saben que Catherine O'Hara fue la voz de Sally en la versión original en inglés de El extraño mundo de Jack, la inolvidable película producida por Tim Burton. La actriz fue esa muñeca de trapo melancólica, inteligente y valiente que canta desde las sombras y que ve lo que otros no quieren ver.
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Este fue detalle pasó desapercibido para muchos que vieron al cinta en otro idioma pero encaja perfectamente con su carrera: personajes que permanecen aunque no griten.
Sally: sensibilidad, intuición y resistencia
Sally no es un personaje que buscara dominar la escena y obtener protagonismo. Ella observaba, advertía y esperaba, pero cuando hablaba, lo hacía desde un lugar honesto y vulnerable. Justamente ahí es donde Catherine O’Hara brillaba.
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Su interpretación vocal le dio a Sally una mezcla única de fragilidad y fortaleza. No era solo "la chica buena" del cuento: era una especie de conciencia emocional de la película, la que entiendía el peligro antes que nadie y la que se atrevía a desear algo distinto. Incluso sin aparecer físicamente, O'Hara imprimió su sello.
Un legado que va más allá de su rostro
Que muchos no supieran que esa voz era de Catherine O'Hara dice mucho de su grandeza. Nunca necesitó reconocimiento inmediato. Le bastaba con que el personaje funcionara, con que la emoción llegara.
Hoy, al repasar su trayectoria, queda claro que estuvo en todas partes: cine familiar, comedia de culto, televisión moderna y animación clásica. Siempre fue distinta y precisa. Y ahora que muchos saben que fue Sally de El extraño mundo de Jack, la cinta tiene una vibra distinta, más cercana y de mayor sentido.