La nueva adaptación de Cumbres Borrascosas ya está en cartelera en Cinépolis y Cinemex, y como era de esperarse, las opiniones no se han hecho esperar. Desde el anuncio del elenco, con Margot Robbie y Jacob Elordi al frente, el debate comenzó incluso antes del estreno.
Porque cuando se toca un clásico literario, el público se vuelve exigente. Cada gesto, cada línea de diálogo y cada detalle del vestuario se analiza con lupa. Y Catherine Earnshaw no es cualquier personaje: es intensidad pura, pasión desbordada, egoísmo, fragilidad y furia en un mismo cuerpo.
Muchos espectadores han salido del cine discutiendo si esta versión realmente captura la esencia del libro. Y dentro de esa conversación, el nombre de Margot Robbie ha sido uno de los más mencionados.
Una Catherine poderosa pero desfasada
Actoralmente, Margot Robbie cumple. Eso hay que decirlo sin rodeos. Tiene presencia, magnetismo y una capacidad emocional que le permite sostener escenas complejas. Su Catherine es intensa, decidida y emocionalmente volátil, como exige la novela.
Warner Bros. Pictures
El problema no está en su interpretación. El tema que ha generado ruido es otro: la diferencia de edad entre los protagonistas. Jacob Elordi es el más joven del reparto principal, mientras que el resto de los actores que rodean la historia se mueven en un rango más cercano a la edad de Robbie. Esa disparidad hace que, en ciertas escenas, la dinámica se perciba ligeramente desequilibrada.
Visualmente, Elordi queda un poco "volando". No por falta de talento, porque también cumple, sino porque la energía generacional no siempre se siente alineada. Y en una historia donde la pasión juvenil es clave, ese matiz importa.
El peso de la química
Cumbres Borrascosas no funciona sin tensión romántica creíble. La relación entre Catherine y Heathcliff debe sentirse visceral, casi destructiva. Si el público no cree en esa conexión, la tragedia pierde fuerza.
Warner Bros. Pictures
En esta versión, hay momentos donde la química fluye. Pero también hay escenas donde la diferencia de madurez rompe ligeramente la ilusión.
Eso no significa que Margot Robbie no sea una Catherine ideal. De hecho, en otra adaptación, quizá con un reparto más homogéneo en edad, podría haber sido incuestionable. Simplemente, aquí el contexto juega en su contra.
El eterno dilema de adaptar clásicos
Cada generación reinventa a Catherine y Heathcliff. Algunas versiones apuestan por fidelidad absoluta al texto, mientras quee otras reinterpretan la historia con libertad creativa.
Esta adaptación eligió una mezcla de ambas cosas. Visualmente elegante, con actuaciones sólidas, pero enfrentándose al escrutinio inevitable de quienes conocen la novela casi de memoria. Y cuando el público se pone exquisito, cualquier detalle puede convertirse en debate.
Lo cierto Margot Robbie tiene la fuerza dramática para encarnar a personajes complejos. Lo ha demostrado en múltiples proyectos. Su Catherine no es débil ni superficial. Pero en esta versión específica, el contraste de edades y energías termina influyendo en la percepción general.