Eiza González rompe el silencio sobre su lucha contra los trastornos alimenticios desde que tenía 13 años
Liz Hernández
Liz Hernández
-Redactora
Comparto cumpleaños con Chantal Akerman y Forrest Gump. Crecí aterrorizada por David Lynch y soy la fan número uno de Antoine Doinel.

Como parte de la Semana de Concientización sobre los Trastornos Alimenticios, la actriz mexicana compartió su complicada relación con su cuerpo y cómo su carrera en la televisión afectó su desarrollo en la adolescencia.

Eiza González, famosa actriz mexicana que logró integrarse a las producciones más grandes de Hollywood, acaba de sorprender a sus seguidores luego de compartir una vulnerable historia en sus redes sociales. Aprovechando que es la Semana de Concientización sobre los Trastornos Alimenticios, la protagonista de El problema de los 3 cuerpos reveló en su cuenta oficial una comparativa de su cuerpo previo y después de un entrenamiento físico al que se ha sometido.

Mostrando fotografías de su cuerpo delgado y después de ganar músculo al entrenar en el gimnasio, la actriz y cantante originaria de la Ciudad de México escribió un largo mensaje en el que abordó su lucha contra los trastornos alimenticios desde su adolescencia, especialmente tras integrarse al mundo del espectáculo. Su declaración fue apoyada por otras actrices de Hollywood, tales como Ashley Park y Lily Collins, la protagonista de Emily en París, quien le agradeció por compartir su experiencia.

Los Angeles Times

Eiza González se sincera sobre la dismorfia corporal a la que se enfrenta desde hace años

“La mayoría de mi vida, mi relación con mi cuerpo ha sido complicada. Comenzó a temprana edad, después de la muerte repentina de mi padre, cuando lidié con la depresión al comer compulsivamente, tratando de suavizar el dolor que todavía no procesaba”, escribió la actriz en una publicación de Instagram, “Para los 13 años, ya había ganado 13 kilos de la noche a la mañana, navegando por el duelo, la pubertad y confusión al mismo tiempo”.

Eiza relató cómo la situación empeoró una vez que comenzó a trabajar en la televisión a los 15 años en la telenovela Lola érase una vez, sometiendo su cuerpo a las críticas del público: “Todos parecían tener una opinión sobre mi cuerpo, quién era, y quién debería ser”, mismas que le provocaron dismorfia corporal y le desarrollaron una obsesión por su peso y el disminuirlo para gustarle más a los demás. “La aprobación nunca llegó. En su lugar, las opiniones se multiplicaron”, confesó la actriz de 36 años.

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"No ha sido fácil", asegura Eiza sobre la compleja relación para aceptar su cuerpo

La protagonista de Ambulancia continuó hablando sobre los desafíos mentales a los que se enfrentó para sobrellevar su perspectiva corporal desde que era adolescente: “Hoy, como una mujer adulta, me elijo a mí misma. No ha sido un viaje fácil, y todavía transcurre. Pero con el tiempo, mi cuerpo ha cargado el peso de mis experiencias y me ha respondido, mis prioridades han cambiado. Su fuerza ahora tiene un propósito distinto”.

González también describió cómo su compromiso ahora se enfoca en darse amor a sí misma y llenar su cuerpo de “amabilidad, cuidado y respeto, para que pueda sentirme feliz y satisfecha. Estoy contenta del lugar en el que estoy y del trabajo duro que me ha tomado romper con esos patrones. Espero que cualquiera que esté leyendo esto sepa que elegirse y honrar a su cuerpo por las razones adecuadas es más significativo que tratar de agradarle a los demás”. La actriz de Baby Driver concluyó que está consciente de que la lucha no ha terminado, pero a pesar de que es complejo, nunca es tarde para empezar.

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