Pixar tiene una habilidad muy particular: puede destrozarte emocionalmente cuando menos te lo esperas. Lo hizo con Up, una aventura de altura, que en apenas unos minutos convirtió el amor, la vejez y la pérdida en uno de los arranques más devastadores del cine animado. Y hace poco volvió a tocar fibras similares con Elio, recordando que el estudio no le tiene miedo a meter la tristeza en historias que vienen envueltas en colores brillantes y personajes adorables. Pixar sabe que la animación no está peleada con el dolor.
Por eso sorprende, pero no tanto, que una de sus películas más recientes se haya atrevido a ir todavía más lejos con una escena que de verdad descoloca. No por triste en el sentido clásico, sino por lo brusca, inesperada y casi cruelmente efectiva que resulta. De esas que no ves venir ni aunque ya conozcas los trucos emocionales del estudio.
Pixar ya nos había preparado para el golpe pero no para este
La película en cuestión es Hoppers y se atreve a mostrar una de las muertes más fuertes que he visto en una cinta de Pixar. La víctima es la Reina Insecto, personaje con la voz de Meryl Streep en inglés, que muere en su primera gran escena de forma totalmente inesperada, aplastada por las patas de un castor robótico. El propio director Daniel Chong contó que ese giro estuvo planeado desde el inicio y que incluso temía que fuera un problema al proponérselo a Streep.
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Pero lo que vuelve tan efectiva la muerte de la Reina Insecto no es solo el hecho en sí, sino cómo está construida. Todo apunta a que el personaje va a convertirse en una presencia importante dentro de la historia, quizá incluso en una gran antagonista. Tiene peso, tiene presencia, y encima la interpreta Meryl Streep.
Y es entonces, cuando en lugar de crecer dentro del relato, desaparece casi de inmediato, siendo aplastada inesperadamente por Mabble. Es un shock seco, raro y brutal. Según CinemaBlend y Forbes, Chong contó que incluso le advirtió a Streep que su personaje no sobreviviría más allá de su primera secuencia.
Lo más fuerte no es la violencia, sino la sorpresa
No estamos hablando de la muerte más gráfica de la historia de la animación. Lo que hace que esta escena pegue tan fuerte es otra cosa: la absoluta falta de aviso emocional. En películas como Up, el dolor está en cómo te preparan para perder a alguien. Aquí no es así: el golpe viene casi como un chiste macabro.
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Eso también explica por qué tanta gente está hablando de este momento en particular. No es una escena triste: es una escena que traiciona tus expectativas sobre Pixar, sobre la importancia de un personaje y sobre el tipo de muerte que una cinta familiar "debería" mostrar.
Con Hoppers, Pixar parece estar entrando en un terreno interesante: el de seguir siendo accesible para públicos amplios, pero sin renunciar a momentos incómodos, inquietantes o directamente perturbadores. La película ha recibido críticas positivas y hasta fue descrita por algunos medios como una vuelta a la forma del estudio, aunque con suficientes rarezas como para sentirse distinta dentro del catálogo reciente.