Por años, el rostro de Valentino Lanús fue uno de los más cotizados de la televisión mexicana, protagonizando éxitos como "Primer amor… a mil por hora".
Sin embargo, tras alejarse de los reflectores en 2017, el actor ha impactado con una imagen renovada: cabello largo, canas y una paz que encontró lejos de la fama.
A sus 50 años, el exgalán se ha viralizado por su faceta como maestro espiritual, una disciplina que le tomó más de quince años perfeccionar.
Para el nacido en la Ciudad de México, este cambio no fue solo estético, sino una respuesta vital tras enfrentar un diagnóstico de cáncer intestinal.
El retiro en la selva, la batalla contra el cáncer y el despertar del tercer ojo que alejó a Valentino Lanús de los foros de grabación
La transformación hacia la espiritualidad comenzó para Valentino Lanús en Tailandia, pero se consolidó al mudarse a la selva de la Riviera Maya.
En este entorno, profundizó en el estudio de textos sagrados y técnicas de respiración solar, prácticas que asegura fueron fundamentales para su sanación.
"Yo sí me les escapé", confesó el actor, quien hoy se siente más feliz enfocado en su bienestar personal y en su labor como padre de familia.
Incluso, el intérprete ha compartido que a través de la meditación logró "abrir su tercer ojo", accediendo a una percepción más profunda de la realidad.
Durante su retiro conoció a su pareja, María, con quien tuvo a su hija en 2016; para él, la paternidad es ahora su misión más importante.
Aunque en 2024 regresó brevemente a las telenovelas con "Tu vida es mi vida", dejó claro que el mundo de la farándula ya no le resulta atractivo.
Al concluir las grabaciones, anunció su decisión de retomar su vida tranquila en la naturaleza, priorizando sus cursos de purificación y meditación.
Al final, la historia de Valentino Lanús es un testimonio de reinvención absoluta, demostrando que el éxito real se encuentra en la paz del espíritu.