Malcolm el de en medio: La vida sigue siendo injusta ya está en Disney+, y con su llegada no sólo regresó una de las sitcoms más queridas de los 2000: también revivieron varias de las teorías más raras que el fandom ha arrastrado durante años. Porque entre el caos doméstico, los gritos de Lois y las tragedias cotidianas de Hal, Malcolm, el de en medio también dejó un montón de detalles que los fans no han soltado desde hace más de 20 años.
Malcolm siempre fue una comedia con tintes de caricatura, pero con un pie bien puesto en la realidad. Todo parecía moverse entre lo exagerado y lo perfectamente posible, así que cuando alguien encuentra un guiño perdido al fondo de un episodio, internet hace lo que mejor sabe hacer: convertirlo en teoría.
El personaje que muchos daban por perdido
Una de las teorías más extrañas no tiene que ver con Malcolm, Reese o Dewey, sino con Bernard, el hámster. El pequeño roedor que Dewey deja escapar y que muchos espectadores asumieron que había desaparecido para siempre, como uno más de los tantos momentos raros de la serie. Pero parece que no fue así.
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Desde hace tiempo, varios fans han señalado que Bernard vuelve a aparecer en distintos momentos al fondo de la serie, siempre dentro de su bola transparente. Era parte central del chiste, escondido entre el desastre. La repetición del roedor hizo que empezara a circular una idea bastante perturbadora: Bernard nunca murió y, de alguna forma, siguió vagando por el mundo de Malcolm mucho más tiempo del que cualquiera imaginaría.
La teoría más rara conecta incluso con Alaska
La discusión se hizo todavía más curiosa cuando algunos fans conectaron esa idea con el final de Francis en Alaska. En Reddit, hay quienes se preguntaron cómo Bernard pudo haber sobrevivido lo suficiente como para aparecer incluso en esa etapa de la serie, tomando en cuenta todo el tiempo que pasa entre una cosa y otra. La lógica de Malcolm nunca fue precisamente científica, pero precisamente por eso la teoría agarró fuerza.
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Parte del encanto está en que la serie jamás se detiene a explicarlo. Bernard aparece, se deja ver un segundo y desaparece otra vez del cuadro, como si los guionistas estuvieran jugando con el público sin decir nada en voz alta. Eso hizo que muchos interpretaran su presencia como una especie de uno de esos chistes visuales que sólo cachas cuando vuelves a ver los episodios con más calma.
También hay algo muy propio de Malcolm en todo esto. La serie estaba llena de humor físico, fondos cargados y pequeños momentos absurdos que podían pasar desapercibidos en una primera vista. Bernard encaja perfecto: no necesitaba diálogo, ni explicación. Bastaba con verlo rodando por detrás para que el chiste funcionara. Ahora que la serie volvió a tomar fuerza en streaming, ese tipo de detalles han regresado a la conversación.