La saga de ciencia ficción multimillonaria que se reinventa con frecuencia y sigue cosechando éxitos. Por qué la saga de 'Transformers' aún es rentable
Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

No todas las sagas logran mantenerse con vida después de tantos intentos. Para bien o para mal, 'Transformers' sí lo consiguió.

Las franquicias siguen siendo uno de los negocios más seguros de Hollywood, y no hace falta buscar demasiado para verlo. Ahí están Rápidos y Furiosos, Avatar, Jurassic World o Misión Imposible, sagas que han convertido a cada nueva entrega en un evento global y que siguen demostrando que, cuando una marca conecta con el público, el estudio siempre encuentra la forma de estirarla un poco más. En el caso de la historia de los seres azules de James Cameron, el fenómeno llega a niveles absurdos: sus dos primeras películas siguen entre las más taquilleras de la historia mundial.

Es el gran truco del cine de franquicia: no vender sólo una película, sino un universo completo y las promesas de continuidad. A veces funciona por nostalgia, espectáculo o costumbre del público, que ya sabe más o menos qué va a recibir cuando compra el boleto. Pero no todas consiguen mantenerse vivas cuando pasan los años: cambian los actores, se desgasta la fórmula y el entusiasmo empieza a flaquear.

Transformers
Transformers
Fecha de estreno 20 de julio de 2007 | 2h 24min
Dirigida por Michael Bay
Con Shia LaBeouf, Megan Fox, Josh Duhamel
Medios
3,8
Usuarios
3,1
Streaming

La saga que sigue encontrando cómo moverse

Ahí es donde entra Transformers. La franquicia ya suma nueve largometrajes para cines si se cuenta la cinta animada de 1986, y aun con altibajos, sigue siendo una propiedad rentable para Paramount. Si se analizan sus récords en salas de cine, la saga ha acumulado más de mil 800 millones de dólares solo en las taquillas de Estados Unidos y Canadá, sin contar el resto del mundo.

Paramount

Eso explica por qué la saga de Transformers aún es rentable. No se trata sólo de que venda nostalgia por Optimus Prime o Bumblebee, sino de que todavía tiene margen para reinventarse sin romper del todo con su identidad. Después del desgaste de la etapa más explosiva de Michael Bay, la franquicia encontró nuevas vidas con un reinicio más amable en Bumblebee, El despertar de las bestias y un giro animado con Transformers One.

Cambia el tono, no la marca

Parte de su resistencia viene de ahí. Transformers no es una saga encerrada en un solo tono. Puede ser destrucción masiva, comedia juvenil, aventura nostálgica o incluso una historia de origen animada. Entre 2007 y 2014, sus primeras cuatro películas reunieron cerca de cuatro mil millones de dólares, y aunque el impulso bajó después, el estudio nunca dejó de probar nuevas entradas al mismo universo.

Paramount

En 2018, Bumblebee fue la primera gran señal de que el ajuste sí podía funcionar. Recaudó alrededor de 468 millones de dólares en el mundo, menos que los gigantes previos de la franquicia, pero con un presupuesto más contenido y una recepción crítica mejor que la de El último caballero. Ahí quedó claro que Transformers no necesitaba vivir para siempre en el mismo modo para seguir respirando.

Todavía hay mucho universo por explotar

Luego vino Transformers: El despertar de las bestias, que abrió otra puerta. Su taquilla mundial rondó los 441.6 millones de dólares, lejos de los años más salvajes de Bay, pero suficiente para mantener la marca en circulación y para dejar sembrada otra fase del universo cinematográfico. Pese a recaudar menos, la película todavía logró colocarse entre las más rentables de 2023, algo nada despreciable para una séptima entrega principal.

Paramount

Hasta Transformers One, que quedó muy corta en taquilla con unos 129.4 millones de dólares globales, sirve para entender el fenómeno. Económicamente no fue el gran golpe que la saga necesitaba, pero sí mostró que la marca todavía puede moverse a otro formato y conectar mejor con crítica y fans. Aunque los números fueron más bien tibios, la recepción ayudó a revitalizar la conversación alrededor de la franquicia.

Transformers ya no vive sólo de la fuerza de sus años más escandalosos. Ahora sobrevive por elasticidad. Puede bajar el volumen, cambiar de enfoque, probar nuevos estilos y seguir vendiendo una idea que el público reconoce al instante: robots gigantes, guerra intergaláctica, nostalgia juguetera y espectáculo suficiente para justificar otra entrega.

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