Disponible en Netflix: El extraordinario western mejor que cualquier película de Clint Eastwood y John Wayne
Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

John Wayne y Clint Eastwood tendrán siempre su lugar en el Olimpo del género, pero Sergio Leone construyó otro templo completo.

Cuando se habla de western, casi siempre aparecen los mismos nombres cabalgando al frente. John Wayne, con su presencia enorme y ese aire de héroe tallado en piedra, marcó durante décadas la idea clásica del vaquero estadounidense. Clint Eastwood, por su parte, llevó el género hacia otra zona: más seca, más sucia, más silenciosa y con personajes que parecían tener polvo hasta en la conciencia.

Pero el western no le pertenece solo a ellos. También hubo directores que tomaron esas reglas, el duelo, el tren, el pistolero, el pueblo perdido y la venganza, y las empujaron hacia algo más funcional, más lento y más cruel. Sergio Leone ya había cambiado el género con la llamada "trilogía del dólar", pero todavía le faltaba filmar una especie de despedida monumental al Viejo Oeste.

Jill llega a un pueblo que ya está manchado de sangre

La película es Hasta que llegó su hora, estrenada en 1968 y disponible actualmente en Netflix. Dirigida por Leone y protagonizada por Claudia Cardinale, Henry Fonda, Charles Bronson y Jason Robards.

Finanzia San Marco

La historia arranca con la llegada de Jill a Flagstone, un pequeño pueblo del desierto de Arizona donde espera comenzar una nueva vida. Viene de Nueva Orleans y está lista para reunirse con Brett McBain, el hombre con el que planeaba construir un futuro. Pero el western de Leone no cree demasiado en las bienvenidas tranquilas. Cuando Jill llega, descubre que McBain y sus hijos fueron asesinados.

Desde ahí, la película se abre en varias direcciones: la ambición de los constructores del ferrocarril, la lucha por la tierra, la presencia de un pistolero misterioso conocido como Armónica y la sombra brutal de Frank, un asesino a sueldo interpretado por Henry Fonda. La tierra de McBain no es cualquier terreno seco: tiene agua, y por eso se vuelve clave para el paso del tren. En el western, como en la vida real, el futuro casi siempre llega cobrando caro.

Henry Fonda como villano fue una pequeña revolución

Uno de los grandes golpes de Hasta que llegó su hora está en ver a Henry Fonda como Frank. Para el público de la época, Fonda era una figura asociada con personajes nobles, decentes, casi intachables. Leone tomó esa imagen y la ensució sin pedir permiso. Su Frank no es un bandido simpático ni un forajido con código moral. Es un hombre frío, capaz de matar a una familia entera y seguir caminando como si acabara de resolver un trámite.

Finanzia San Marco

La primera aparición del personaje sigue siendo durísima porque juega con esa memoria del espectador. La cámara revela su rostro y ahí está Fonda, pero no como el héroe que muchos esperaban. Ese cambio de registro marcó al actor y ayudó a que la película rompiera con varios clichés del género. El western clásico había tenido villanos memorables, claro, pero pocas veces uno con el rostro de un héroe tan querido.

Sergio Leone filmó el Oeste como si fuera una ópera

La película no corre. Camina lento, mira de cerca, escucha el viento y deja que las miradas duren más de lo normal. Leone entendía que el suspenso podía vivir en una gota de agua, en el crujido de una madera y en tres hombres esperando en una estación. Su cine no necesitaba llenar cada minuto de disparos. Prefería estirar el tiempo hasta que el espectador sintiera el polvo en la garganta.

Finanzia San Marco

La música de Ennio Morricone hace el resto. Cada personaje parece tener un destino escrito en su tema musical. El sonido de la armónica, ligado al personaje de Charles Bronson, no es simple acompañamiento: es memoria, trauma y amenaza. Claudia Cardinale, como Jill, sostiene además una parte distinta de la historia. No es solo la mujer que llega al pueblo, sino una figura que representa algo nuevo.

Mejor que muchos clásicos porque entendió el final del género

Decir que Hasta que llegó su hora es mejor que cualquier western de Clint Eastwood o John Wayne puede sonar a pleito de cantina cinéfila. Pero la comparación tiene sentido si se piensa en lo que hizo Leone: tomó todos los elementos del western clásico y los convirtió en una elegía.

facebook Tweet
Te puede interesar