Jack Taylor, actor estadounidense convertido en figura emblemática del terror español y del cine serie B mexicano, murió a los 99 años dejando detrás una carrera marcada por vampiros, monstruos, directores legendarios y anécdotas imposibles de Hollywood.
La noticia fue confirmada por la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España. Hasta el momento no se ha revelado la causa oficial de muerte, aunque medios locales reportaron que el actor había sido hospitalizado de manera repentina durante los primeros días de mayo.
Su fallecimiento ocurre apenas unos meses después de la publicación de su autobiografía, “Mis 100 años de cine”, libro que ya no alcanzó a presentar oficialmente. En octubre habría celebrado un siglo de vida.
De Hollywood a México: el origen de una leyenda
Aunque muchos lo recuerdan como rostro habitual del terror europeo, Jack Taylor nació en Oregon bajo el nombre de George Brown Randall. Antes de convertirse en estrella del cine fantástico, vivió los años dorados de Hollywood desde muy cerca.
El propio actor llegó a contar que durante su juventud fue vecino de Marilyn Monroe y convivió con figuras legendarias como Marlene Dietrich. Sin embargo, su destino cambió por completo cuando viajó a México y aprendió español, idioma que terminaría marcando el resto de su vida.
En territorio mexicano comenzó su carrera cinematográfica dentro del cine fantástico y de serie B. Participó en películas como Neutrón, El enmascarado negro, Los autómatas de la muerte y Nostradamus, El genio de las tinieblas, todas dirigidas por Federico Curiel.
El rey oculto del terror español
A mediados de los años 60 llegó a Madrid por un trabajo teatral y decidió quedarse definitivamente en España. Ahí se transformó en uno de los rostros más reconocibles del cine de terror europeo.
Películas como Necronomicón, El ataque de las vampiras y Mil gritos tiene la noche lo convirtieron en una figura de culto para generaciones de fanáticos del horror.
Con el paso del tiempo, su carrera también lo llevó a colaborar con directores internacionales. Uno de los trabajos más recordados fue su participación en La novena puerta de Roman Polanski, donde compartió pantalla con Johnny Depp.
Cinéfilos y seguidores del género comenzaron a despedirlo como uno de los últimos representantes de una época en la que el terror se hacía con imaginación, atmósferas oscuras y producciones que hoy son consideradas piezas de culto.
Partió el hombre de los mil gritos, aquel actor que convivió con leyendas de Hollywood y encontró en el español una segunda patria. A las puertas de los 100 años, Jack Taylor deja atrás una vida escrita entre sombras, monstruos y películas de culto que mantendrán viva su memoria.