"Nunca tuvo sentido": director de 'Toy Story 5' explica por qué Lilypad no es la villana de la saga como todos creen
Sergio Negrete
Sergio Negrete
-Redactor
Mi infancia estuvo repleta de películas de Disney en VHS. Bien podría ser un personaje de 'El diario de Bridget Jones', 'Fleabag' o 'Parks and Recreation'

La pregunta ya no es si un juguete nuevo puede reemplazar a otro, como pasó con Buzz y Woody en la primera película. La pregunta es qué lugar queda para la imaginación cuando una pantalla parece hacerlo todo más rápido.

Algunas películas de Pixar entienden muy bien que un buen villano no siempre necesita de un atuendo elegante, risa malévola o un plan para dominar el mundo. En Toy Story, Sid daba miedo porque destruía juguetes por diversión. En la segunda entrega, el Apestoso Pete escondía resentimiento bajo una caja perfecta. En Toy Story 3, Lotso olía a fresa mientras gobernaba Sunnyside como si fuera una prisión. Y en la cuarta película de los juguetes, Gabby Gabby terminó siendo mucho más triste de lo que parecía.

Con Toy Story 5, muchos fans pensaron que la saga había encontrado a su nueva gran amenaza: Lilypad, una tableta inteligente con forma de rana que llega a la vida de Bonnie y empieza a robarle atención a Woody, Buzz, Jessie y el resto de los juguetes. El tráiler vendía muy bien esa idea. Una pantalla brillante, voz tranquila y una niña cada vez más absorbida por la tecnología. Parecía el enemigo perfecto para una franquicia construida sobre el valor del juego físico.

Toy Story 5
Toy Story 5
Fecha de estreno 18 de junio de 2026 | 1h 42min
Dirigida por Andrew Stanton, McKenna Harris
Con Tom Hanks, Tim Allen, Joan Cusack
Medios
3,2
Usuarios
4,1
Sensacinemx
3,0
Cartelera y sesiones (871)

Lilypad no es "la mala", aunque sí incomoda a todos

Andrew Stanton, director y guionista de Toy Story 5, explicó que convertir a Lilypad en una villana tradicional "nunca tuvo sentido". Para él, el personaje no está pensado como una amenaza malvada, sino como una presencia nueva en la vida de Bonnie. Lilypad quiere ayudar a la niña a avanzar, aprender y relacionarse con el mundo, aunque sus herramientas sean muy distintas a las de un juguete clásico.

Pixar / Disney

La clave está en cómo la ven los demás juguetes. Jessie, Buzz y compañía se sienten intimidados porque Lilypad llega con habilidades que ellos no tienen: responde, entretiene, conecta, enseña y ocupa un lugar enorme en la rutina de Bonnie. Desde su perspectiva, parece una amenaza pero la película no quiere decir que la tecnología sea mala por existir. El conflicto nace cuando esa tecnología empieza a ocupar todo el espacio emocional.

Stanton también señaló que Lilypad funciona como antagonista, no como villana. Es una diferencia que cambia por completo la lectura. En lugar de presentarla como "la pantalla malvada que destruye la infancia", Toy Story 5 la pone dentro de una conversación más reflexiva: cómo conviven los juguetes, la imaginación, las pantallas y las necesidades sociales de una niña que está creciendo.

Jessie carga con el miedo más fuerte

La película pone a Jessie en un lugar mucho más central que otras entregas. Después de que Woody se fue al final de Toy Story 4, ella quedó como líder del cuarto de Bonnie, y la llegada de Lilypad toca una herida muy profunda: el miedo a ser olvidada otra vez. Su historia con Emily en Toy Story 2 sigue siendo una de las secuencias más dolorosas de Pixar, así que verla enfrentar una nueva forma de abandono tiene sentido.

Pixar / Disney

Bonnie ya no es la misma niña que recibió los juguetes de Andy. Ahora tiene ocho años, empieza a mirar hacia otros intereses y busca una forma de encajar con niñas de su edad. Lilypad llega como una solución moderna aunque no sea la ideal. Para los papás de Bonnie, regalarle una tableta no nace de la intención de ayudarla a navegar una etapa complicada.

En realidad, los juguetes no están peleando contra una villana, sino contra el cambio. Esa ha sido la verdadera amenaza de Toy Story desde el principio: crecer, mudarse, ser reemplazado, perder utilidad, dejar de ser el centro del mundo de alguien. Lilypad solo le da forma contemporánea a ese miedo.

Pixar / Disney

Pixar pudo haber hecho una historia sencilla sobre juguetes buenos contra pantallas malas. Habría sido fácil, incluso efectivo para muchos papás que ya viven peleando contra tablets, celulares y videojuegos. Pero Toy Story 5 parece buscar un punto más incómodo: la tecnología también puede acompañar, conectar y abrir puertas, aunque en exceso rompa otras cosas.

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