Viola Davis, ganadora del Oscar por Fences y protagonista de títulos como The Woman King, Doubt y Ma Rainey's Black Bottom, ha construido una carrera marcada por interpretaciones poderosas y personajes memorables. Sin embargo, una de las películas más importantes de su trayectoria también se convirtió en una de las que más conflicto le generó con el paso del tiempo.
Pocas cintas tuvieron un impacto tan grande en la carrera de la actriz como Historias cruzadas, el drama estrenado en 2011 que conquistó a la crítica, arrasó en taquilla y obtuvo varias nominaciones al Oscar. Pero años después, Davis sorprendió al admitir públicamente que se arrepentía de haber participado en ella.
La película que impulsó su carrera
Dirigida por Tate Taylor y basada en la novela homónima de Kathryn Stockett, Historias cruzadas se desarrolla en el estado de Mississippi durante la década de 1960, en pleno contexto de segregación racial en Estados Unidos.
La historia sigue a Eugenia "Skeeter" Phelan, interpretada por Emma Stone, una joven periodista que decide recopilar los testimonios de varias empleadas domésticas afroamericanas para exponer los abusos y la discriminación que enfrentaban diariamente.
Además de Viola Davis como Aibileen Clark, el reparto incluyó a Octavia Spencer, Bryce Dallas Howard, Jessica Chastain, Allison Janney, Ahna O'Reilly, Sissy Spacek y Cicely Tyson.
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La película recaudó más de 200 millones de dólares a nivel mundial y recibió cuatro nominaciones al Oscar. Davis fue candidata a Mejor Actriz, mientras que Octavia Spencer se llevó la estatuilla a Mejor Actriz de Reparto.
“Nunca escuché realmente sus voces”
A pesar de ese éxito, la actriz explicó años después que sentía que la historia no había logrado representar plenamente la experiencia de las mujeres afroamericanas que inspiraban a los personajes.
En una entrevista publicada por The New York Times, Davis reconoció que tenía sentimientos encontrados respecto al proyecto.
La actriz señaló que conocía profundamente a mujeres como Aibileen porque crecieron en su entorno familiar. Por ello, consideró que la película terminó enfocándose más en la transformación de los personajes blancos que en la perspectiva de las trabajadoras domésticas negras.
Fue entonces cuando pronunció una de las frases más comentadas de su carrera:
Sentí que al final del día no se escucharon las voces de las criadas
Un debate que sigue vigente en Hollywood
Las declaraciones de Viola Davis generaron conversación porque llegaron cuando Hollywood atravesaba una etapa de revisión sobre diversidad, inclusión y representación en la industria.
Aunque Historias cruzadas conserva una base sólida de admiradores, también ha sido objeto de análisis por parte de críticos y académicos que cuestionan la forma en que aborda las tensiones raciales de la época.
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Para Davis, el problema nunca fue el talento del elenco ni el trabajo realizado durante el rodaje. Su reflexión apuntó a la manera en que ciertas historias son contadas y quién ocupa el centro de la narrativa.
Por eso, aunque Historias cruzadas le dio una de las nominaciones más importantes de su carrera, también quedó como la película que años después la llevó a reconocer públicamente que sentía haber "traicionado" aquello que buscaba representar.