Los remakes no comenzaron con Eso, la nueva serie de Harry Potter de HBO Max ni aquella versión de El Cuervo que dejó a muchos preguntándose para qué hacía falta otra. Hollywood lleva décadas regresando a las mismas historias, a veces porque todavía tienen algo nuevo que decir y otras porque un título conocido siempre ayuda a vender boletos. Cambian los actores, aparecen mejores efectos especiales y el estudio cruza los dedos para que nadie los compare demasiado.
A principios de los 2000 ya se hablaba de "reinventar" clásicos para una nueva generación. Era una manera un poco más elegante de evitar la palabra remake, aunque en la práctica significaba lo mismo: tomar una película querida, meterle cien millones de dólares y entregársela a un director con estilo propio. Tim Burton aceptó ese reto con una de las historias más importantes de la ciencia ficción.
Tim Burton llevó a los simios de regreso al cine
El 27 de julio de 2001 se estrenó en Estados Unidos El planeta de los simios, la nueva versión encabezada por Mark Wahlberg que acaba de cumplir exactamente 25 años. La película llegó rodeada de expectativas enormes, abrió en el primer lugar de taquilla y terminó recaudando más de 362 millones de dólares en todo el mundo. Fue la novena cinta más taquillera de aquel año, aunque su éxito comercial nunca logró borrar la sensación de que algo había salido bastante raro.
20th Century Fox
Wahlberg interpreta a Leo Davidson, un astronauta que trabaja con primates entrenados en una estación espacial. Después de seguir a uno de ellos dentro de una tormenta electromagnética, termina en un planeta donde los simios hablan, gobiernan y mantienen a los humanos bajo su control. La idea recuperaba la base del clásico protagonizado por Charlton Heston en 1968, pero Burton insistía en que no quería copiarlo, sino construir otra versión de ese mundo.
El reparto parecía más que suficiente para levantar una nueva saga. Helena Bonham Carter interpretó a Ari, una chimpancé que cuestiona la forma en que su sociedad trata a los humanos. Tim Roth se convirtió en el violento general Thade y Michael Clarke Duncan dio vida al coronel Attar. Paul Giamatti, Estella Warren y Kris Kristofferson también aparecieron en una producción que apostó por maquillaje práctico, enormes decorados y simios que no se movían como humanos usando una máscara barata.
Ganó millones, pero nunca consiguió convencer
El estreno fue gigantesco. El planeta de los simios recaudó cerca de 69 millones de dólares durante su primer fin de semana en Estados Unidos y superó a Jurassic Park III, que llevaba apenas unos días en cartelera. También consiguió uno de los mejores arranques comerciales de 2001 y estableció marcas para 20th Century Fox, así que durante unas semanas parecía que Burton había encontrado la siguiente gran franquicia del estudio.
20th Century Fox
Las críticas fueron otra historia. La película mantiene una aprobación cercana al 43 por ciento en Rotten Tomatoes. El maquillaje de Rick Baker, la música de Danny Elfman y el diseño visual recibieron elogios, pero el guion, el ritmo y varias decisiones de los personajes no corrieron con la misma suerte. Tenía simios impresionantes y una batalla enorme pero el relato no siempre sabía qué hacer con todo eso
Un final que todavía provoca discusiones
Buena parte de la mala fama se concentra en los últimos minutos. Leo consigue regresar a la Tierra, aterriza frente al monumento a Abraham Lincoln y descubre que la estatua tiene el rostro del general Thade. En segundos aparecen policías, bomberos y reporteros simios, dejando una pregunta que la película nunca se preocupa por responder con demasiada claridad: cómo demonios llegó Thade antes que él y logró cambiar toda la historia del planeta.
La intención era dejar abierta la puerta a una continuación, pero el plan se quedó ahí. Fox canceló la secuela y diez años después reinició otra vez la franquicia con El origen del planeta de los simios, ahora con Andy Serkis como César y una historia que sí consiguió crecer durante varias entregas.
La versión de Burton quedó como una rareza millonaria: demasiado exitosa para llamarla fracaso, demasiado cuestionada para convertirse en saga y lo bastante extraña para seguir dando de qué hablar 25 años después. Hoy puede verse dentro de la colección de El planeta de los simios disponible en Disney+.