Hay películas de acción que envejecen especialmente bien porque uno puede sentir el peligro frente a la cámara. Mad Max: Furia en el camino llenó el desierto de vehículos reales, Misión: Imposible convirtió las acrobacias de Tom Cruise en parte de su atractivo y décadas antes Buster Keaton ya estaba dispuesto a destruir una locomotora entera por conseguir la toma correcta. Esa sensación física cambia por completo una persecución.
Mucho antes de los grandes blockbusters modernos, Burt Lancaster y el director John Frankenheimer llevaron esa filosofía hasta las últimas consecuencias. Aquí los trenes son más grandes, las explosiones levantan tierra y cada movimiento parece tener consecuencias. Más de 60 años después, sigue siendo una de esas películas que pueden poner bastante nervioso al espectador sin necesitar persecuciones editadas a toda velocidad.
'El tren' es la película de acción clásica que puedes encontrar en Prime Video
Se trata de El tren, película de 1964 protagonizada por Burt Lancaster, Paul Scofield y Jeanne Moreau que actualmente puede verse en Amazon Prime Video en México. Dura dos horas con 13 minutos y mezcla cine bélico, suspenso y acción alrededor de una misión que parece cada vez más difícil de controlar.
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La historia ocurre durante los últimos días de la ocupación alemana de París en la Segunda Guerra Mundial. El coronel Franz von Waldheim, interpretado por Scofield, ordena cargar en un tren una enorme colección de pinturas robadas, con obras de artistas como Renoir, Cézanne, Gauguin y Degas, para enviarlas a Alemania antes de que los Aliados recuperen la ciudad. Paul Labiche, un trabajador ferroviario vinculado con la Resistencia francesa, termina involucrado en el intento de impedir que ese cargamento salga del país.
El planteamiento podría convertirse fácilmente en una simple misión de sabotaje, pero Frankenheimer comienza a complicarla paso a paso. Cambian las rutas, aparecen controles alemanes, hay bombardeos y cualquier error puede costarle la vida a alguien. Labiche además debe encontrar una manera de detener el tren sin destruir las mismas obras de arte que está intentando salvar.
Los trenes que chocan en pantalla estaban chocando de verdad
Buena parte de la fuerza de El tren está en cómo fue filmada. Frankenheimer quería que el espectador sintiera el tamaño y el peso de aquellas máquinas, así que recurrió a locomotoras reales para las secuencias de acción. Yale señala que los choques, descarrilamientos y trenes que aparecen en pantalla eran auténticos y que la producción evitó recursos habituales de la época como miniaturas o proyecciones traseras.
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Una de las colisiones más espectaculares incluso podía filmarse una sola vez. El choque se preparó con varias cámaras para asegurarse de capturarlo desde diferentes posiciones, porque después de destruir las locomotoras evidentemente no había una segunda oportunidad.
Lancaster también ayudó bastante. Tenía 51 años durante el rodaje y realizó sus propias escenas de riesgo, incluyendo saltos desde trenes en movimiento y recorridos por tejados y terrenos complicados. Hasta un problema real terminó entrando en la película: el actor se lesionó una rodilla mientras jugaba golf y Frankenheimer decidió incorporar su dificultad para caminar haciendo que Labiche recibiera un disparo en la pierna.
Una película de guerra que convierte una locomotora en una máquina de suspenso
Frankenheimer tampoco llegó al proyecto desde el principio. Arthur Penn, quien pocos años después dirigiría Bonnie and Clyde, había comenzado la filmación, pero Lancaster quería una película con mayor énfasis en la acción y el suspenso. El actor, que además era productor, recurrió entonces a Frankenheimer, con quien ya había trabajado varias veces. El nuevo director descartó buena parte del material previo y modificó el guion para acercarlo al thriller que terminó llegando a los cines.
La crítica ha mantenido muy bien a El tren con el paso del tiempo. Actualmente tiene 94 por ciento de aprobación en Rotten Tomatoes, además de una calificación de 7.8 en IMDb. No está nada mal para una película estrenada hace más de seis décadas. Y todavía conserva una ventaja sobre muchas cintas actuales: uno puede verla sabiendo que gran parte de lo que ocurre delante de la cámara realmente estaba ocurriendo.