Hay escenas tan famosas que con el paso de los años empiezan a parecer diseñadas hasta el último detalle. El vaso de agua que anuncia la llegada del T-Rex en Jurassic Park, la naranja utilizada tantas veces alrededor de la muerte en El Padrino o la puerta que se cierra frente a Kay al final de la misma película han generado décadas de análisis sobre lo que querían decir sus directores.
La presentación de Don Vito Corleone pertenece completamente a ese grupo. Marlon Brando escucha al funerario Amerigo Bonasera pedirle ayuda mientras sostiene a un pequeño gato entre los brazos. La tranquilidad con la que acaricia al minino contrasta perfectamente con la conversación que ocurre frente a él, hasta un punto de que sería fácil pensar que Francis Ford Coppola lo utilizó para presentar dos lados distintos del personaje. La realidad fue mucho más improvisada.
El gato de 'El Padrino' ni siquiera aparecía en el guion
El animal jamás estuvo contemplado en el libreto. Coppola contó años después que vio al gato rondando por el estudio durante el rodaje, lo tomó y se lo puso en las manos a Brando sin darle mayores explicaciones. "El gato en las manos de Marlon no estaba planeado", recordó el director. Brando siguió adelante y terminó incorporándolo de manera completamente natural a la escena.
Paramount Pictures
Otras versiones recuerdan que Coppola ya había visto varias veces al animal durante sus recorridos por el set y que aquella mañana decidió finalmente llevarlo consigo. Era un gato callejero que merodeaba por los estudios y que, aparentemente, se sintió especialmente cómodo con Brando. Durante las tomas permaneció sobre sus piernas mientras el actor lo acariciaba sin salirse nunca del personaje.
La casualidad terminó funcionando demasiado bien. Vito puede ordenar asesinatos, amenazar a enemigos y manejar una organización criminal, pero también aparece desde el primer momento como un hombre familiar, paciente y capaz de tratar con enorme delicadeza algo tan pequeño como un animal. Coppola consiguió esa contradicción sin haberla escrito.
El ronroneo estuvo a punto de arruinar una de las escenas más importantes
El gato también provocó un problema que nadie esperaba. Estaba tan cómodo en brazos de Brando que comenzó a ronronear con bastante fuerza durante el rodaje. Cuando el equipo de sonido escuchó después el material, descubrió que el ruido interfería con algunas de las líneas del actor y dificultaba entender claramente lo que estaba diciendo.
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La situación era especialmente delicada porque hablamos de los primeros minutos de la película. El Padrino comienza con Bonasera pronunciando "Creo en América" mientras la cámara retrocede lentamente hasta descubrir a Don Corleone sentado detrás de su escritorio. Es una presentación que establece inmediatamente quién tiene el poder dentro de esa habitación y qué clase de favores puede conceder.
Marlon Brando convirtió los accidentes en parte de Don Corleone
La facilidad con la que Brando incorporó al gato no resulta extraña viendo cómo trabajó durante El Padrino. Coppola recordó que el actor podía reaccionar dentro del personaje prácticamente ante cualquier cosa que ocurriera frente a él. Si algo inesperado entraba en escena, Brando prefería utilizarlo antes que detenerse y volver a empezar.
La película terminó ganando tres premios Oscar, incluido Mejor película y Mejor actor para Brando, además de convertirse en uno de los títulos más influyentes del cine estadounidense. Pero uno de sus símbolos más famosos nació simplemente porque un gato estaba caminando por el lugar correcto en el momento adecuado.