Antes de que el MCU dominara la taquilla mundial y Los Vengadores se convirtieran en íconos mundiales, una de las personas que estuvo detrás de la creación de este extenso y fascinante universo fue el gran Stan Lee, quien fue una de las mentes maestras para crear varios de los personajes más icónicos de los cómics tales como Spider-Man y Iron Man.
Pero llegar a la cima del éxito no fue fácil, pues en el camino se atravesó con varios rechazos y puertas cerradas, entre ellos la creación del superhéroe arácnido, Spider-Man, quien estuvo a punto de no llegar a los cómics.
Stan Lee: una figura de éxito y perseverancia
La historia detrás de la creación de Spider-Man, es un fuerte recordatorio de que las opiniones que nos rodean no deberían ser un impedimento para llevar a cabo nuestros sueños y poner en marcha nuestras ideas. Stan Lee, quien se convirtió en una pieza clave para el éxito de Marvel a nivel mundial, dejó una de las reflexiones más poderosas que va de la mano con su historia personal.
"Solo puedes hacer tu mejor trabajo si estás haciendo lo que quieres hacer y si lo estás haciendo en la forma en que crees que debería hacerse", comentó Lee durante una conferencia.
Así que no dejes que los idiotas te convenzan de abandonar algo que crees es bueno.
PBS
Los retos que Lee enfrentó para crear su superhéroe estrella
En la década de los 60, Stan Lee tuvo la primera idea de Spider-Man al ver una mosca parada en la pared de su oficina e imaginar un superhéroe que pudiera trepar sobre las paredes, de ahí, la idea evolucionó a una araña, hasta completar el perfil del personaje: un adolescente introvertido con problemas personales que adquiere las habilidades de una araña.
En 1962, la propuesta elaborada por Stan Lee y Steve Ditko estuvo a punto de no ver la luz. Martin Goodman, el editor al mando, se negó rotundamente a publicarla bajo la premisa de que las arañas provocaban rechazo, que los jóvenes solo servían como acompañantes y que un héroe con vida personal complicada no encajaba con el público. Su veredicto fue contundente: nadie pagaría por leer sobre un chico atrapado en problemas de arañas.
Sin embargo, Lee no se rindió al primer rechazo e insistió que el personaje tenía potencial y podría funcionar. Gracias a su actitud firme y creer por completo en su visión, el debut del personaje llegó en el número 15 de Amazing Fantasy, aprovechando que la revista estaba a punto de ser cancelada. El éxito en ventas terminó por convencer a Goodman de autorizar una serie propia para el personaje.
A partir de ahí el resto es historia, pues no solo se terminó convirtiendo en el personaje más importante en la carrera de Lee, sino, en uno de los superhéroes más queridos y populares del mundo. Tan solo la última película del personaje, Spider-Man: Brand New Day se coronó como una de las películas más taquillera de la historia del cine, demostrando su impacto décadas después.