Esta película de ciencia ficción con Matt Damon convirtió a CDMX y Edomex en un futuro distópico
por Paloma MH
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Descubre cómo el director Neill Blomkamp transformó el Bordo de Xochiaca y zonas exclusivas de la CDMX en el caótico Los Ángeles del año 2154 para la película Elysium.

Hollywood ha encontrado en nuestro país una enorme variedad de paisajes para ambientar todo tipo de historias. Sin embargo, pocas producciones han aprovechado los contrastes de la zona metropolitana de una manera tan radical como lo hizo Elysium, la ambiciosa cinta ciberpunk de ciencia ficción estrenada en 2013. Bajo la dirección del cineasta Neill Blomkamp, el Estado de México y la Ciudad de México sirvieron como el escenario perfecto para dar vida a una Tierra devastada y sobrepoblada.

El Bordo de Xochiaca se transformó en el Los Ángeles del año 2154

La trama de la película nos transporta a un futuro donde la humanidad se encuentra drásticamente dividida: los más ricos viven en una impecable e idílica estación espacial artificial llamada Elysium, mientras que las clases desfavorecidas intentan sobrevivir en un planeta Tierra completamente en ruinas. Para recrear los barrios marginales y polvorientos de un futurista Los Ángeles, la producción decidió instalar su set de filmación en el emblemático tiradero del Bordo de Xochiaca, ubicado en el municipio de Nezahualcóyotl, Edomex.

Durante semanas, el carismático Matt Damon (quien interpretó al protagonista Max Da Costa) recorrió los terrenos mexiquenses rodeado de imponentes montañas de desechos a cielo abierto y viviendas de lámina. Para aportar un realismo crudo a las tomas, el equipo de producción optó por contratar a pepenadores locales como extras de la filmación, quienes aparecieron a cuadro sin necesidad de usar maquillaje o ropa de vestuario especial.

Los drásticos contrastes urbanos entre la CDMX y el Edomex

El rodaje de esta superproducción de Sony Pictures no se limitó únicamente a las zonas del basurero de Neza Tercero. El director explotó al máximo la disparidad social y arquitectónica de la región. Mientras que las locaciones del Estado de México como Chalco, Ixtapaluca y el Bordo retrataban la extrema pobreza y el caos del planeta, la suntuosa vida de los líderes de la corporación Armadyne se filmó en zonas residenciales de Interlomas y Huixquilucan.

Residenciales de Interlomas ArchDaily
Residenciales de Interlomas

Incluso el Centro Histórico de la Ciudad de México fungió como un vibrante set de acción aérea, donde la producción voló helicópteros en tomas nocturnas de alto riesgo. Esta dualidad geográfica ayudó a plasmar visualmente el poderoso mensaje político de justicia social, separación de clases y migración que el director sudafricano buscaba proyectar en las salas de cine de todo el mundo.

El talento mexicano y dónde ver esta joya distópica actualmente

Además de las locaciones nacionales, el largometraje cobró una gran identidad mexicana gracias a la valiosa participación de figuras como Diego Luna, quien interpretó al fiel amigo del protagonista. A más de una década de su llegada a las carteleras de cines, las zonas mexiquenses donde se grabaron las escenas han vivido procesos de reurbanización parcial, dejando atrás la icónica postal postapocalíptica de Hollywood.

Paloma MH
Paloma MH
-Redactora
Creo en la magia de Disney. Crecí con Toy Story, soñé con ser Jasmine y encontré en Woody a uno de esos personajes que te acompañan para siempre: noble, leal, protector y con un corazón enorme. Fan de las series mexicanas. Fan absoluta de las actuaciones de Angelique Boyer, especialmente en Teresa.