“Era un nazi y una persona muy desagradable”: Stellan Skarsgård critica duramente a uno de los mejores directores de todos los tiempos
por Liz Hernández
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El prolífico actor sueco criticó rotundamente a uno de los cineastas más legendarios de su país, argumentando que sus inclinaciones políticas opacan su legado como director.

Stellan Skarsgård ha aparecido en un sinfín de producciones, pues lo hemos visto en clásicos musicales como Mamma Mia! y de drama como Mente indomable, al igual que en blockbusters de acción como Dune y películas nominadas al Oscar como Valor sentimental. El actor junto a sus hijos son algunas de las celebridades más famosas de Suecia, pero tampoco podemos olvidar a Ingmar Bergman, el director que no es del agrado del intérprete de 75 años.

Bergman forjó un reconocido camino en el cine con películas como Autumn Sonata, Scenes from a marriage, Wild Strawberries y Cries & Whispers, pero su vida personal provocó que varias personas levantaran la ceja en cuanto a sus ideologías y principios. ¿La razón? El autor era partidario de Adolf Hitler, el dictador de Alemania durante el nazismo.

Getty

Aunque Skarsgård es una de las estrellas más grandes del cine sueco, el actor no comparte la fascinación de otros cinéfilos con respecto al que es, quizás, el cineasta más relevante de su país. Tal como lo confesó en una entrevista para Variety en 2025, el realizador de legendarias obras como El séptimo sello y Persona “No era muy agradable”.

El actor de Thor agregó: “Era un buen director, pero aún así se le puede llamar idiota”, pues aunque reconoce su talento como artista en el cine, también es conocido que tenía inclinaciones políticas cuestionables… De acuerdo con el intérprete sueco, el cineasta era un hombre manipulador que veía las cosas de manera inusual: “Tenía una visión muy extraña de los demás. Se notaba cuando manipulaba a la gente. Fue nazi durante la guerra y la única persona que conozco que lloró cuando murió Hitler”.

AFP

Las declaraciones de Skarsgård no llegaron sin fundamento, ya que Bergman demostró su admiración por el Führer durante su juventud, pues se le vio asistiendo en 1934 a un mitin nazi. A pesar de su demostración pública de ello, el autor de Fanny y Alexander lamentó el episodio y lo calificó como una imprudencia juvenil; sin embargo, su perspectiva política no ha impedido que se le considere uno de los grandes aportadores al séptimo arte gracias a su filmografía.

Liz Hernández
Liz Hernández
-Redactora
Comparto cumpleaños con Chantal Akerman y Forrest Gump. Crecí aterrorizada por David Lynch y soy la fan número uno de Antoine Doinel.
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