Cumbres Borrascosas
Críticas
3,0
Entretenida
Cumbres Borrascosas

Un melodrama que no deja indiferente

por Team Sensacine

Uno de los estrenos más esperados de 2026 era, sin duda, Cumbres Borrascosas, la adaptación del clásico de Emily Brontë dirigida por Emerald Fennell. Desde el anuncio del casting, la película sacudió las redes sociales: Heathcliff no sería interpretado por un actor racializado -como sugiere el material original-, sino por el actor del momento y recién nominado al Oscar, Jacob Elordi. A esto se sumó la presencia de Margot Robbie, quien tras encarnar a la icónica Barbie parecía una elección, cuando menos, inesperada para dar vida a Catherine, una joven apenas entrando a sus veintes.

Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas
Dirigida por Emerald Fennell
Con Margot Robbie, Jacob Elordi, Hong Chau
Fecha de estreno 12 de febrero de 2026
Cartelera y sesiones (805)

Sin embargo, el casting fue apenas el primer indicio de los cambios que la directora de Promising Young Woman estaba dispuesta a hacer. Fennell dejó claro que esta no sería una adaptación leal, sino una reinterpretación personal que inevitablemente dividiría a los puristas, pero también atraería a quienes buscan una visión autoral más arriesgada.

El primer tráiler reforzó esa percepción. Después de Saltburn, muchos sospechaban que Fennell volvería a apostar por provocaciones calculadas: imágenes diseñadas para incendiar Instagram y TikTok. No obstante, tras ver la película, resulta difícil sostener que la película busque únicamente el impacto superficial. Hay provocación, sí, pero también una intención estética y emocional mucho más compleja.

¿De qué trata ‘Cumbres Borrascosas’?

Ambientada en la época victoriana, la historia comienza cuando el hacendado Sr. Earnshaw (Martin Clunes) adopta a un niño huérfano llamado Heathcliff (Owen Cooper). El joven crece en la aislada finca de Cumbres Borrascosas, donde es tolerado más que aceptado. Solo con Catherine (Charlotte Mellington), la hija de la casa, establece un vínculo profundo que con los años se transforma en una relación intensa y obsesiva.

Ya en la adultez, Cathy (Margot Robbie) decide casarse con el acaudalado Edgar Linton (Shazad Latif) por conveniencia social. La decisión destruye a Heathcliff (Jacob Elordi), quien abandona la propiedad y regresa años después endurecido, impulsado por un deseo de humillación y venganza contra Catherine y el mundo que ella representa.

Solo la primera parte de la novela

Fennell opta por adaptar únicamente la primera mitad de la obra de Brontë, dejando fuera resoluciones clave del texto original. El recorte no es casual: concentra la narrativa exclusivamente en la relación destructiva entre Catherine y Heathcliff, reforzando su dimensión romántica y trágica sin ofrecer redención.

La puesta en escena confirma esta intención. Varias secuencias funcionan menos como escenas narrativas tradicionales y más como momentos para sentir. En una de las más comentadas, lo que parece ser un encuentro íntimo se revela como la ejecución de un hombre en la horca. Fennell juega con la percepción del espectador para vincular deseo y muerte, placer y condena. El amor aquí no es redención, sino autodestrucción.

Warner Bros

Un melodrama gótico llevado al extremo

Fennell abraza el melodrama en su forma más desbordada. El vínculo entre los protagonistas se construye como una fuerza que consume todo a su paso: amor, humillación, obsesión y resentimiento se funden en una relación que justifica el título no oficial de “la madre de todas las relaciones tóxicas”.

La fotografía de Linus Sandgren captura los páramos con una mezcla de sensualidad y amenaza. Rodada en 35 milímetros, la imagen tiene textura, profundidad y un contraste que vuelve casi táctiles los vestuarios y decorados. El paisaje azotado por el viento no es solo escenario, sino extensión emocional de los personajes.

La decisión de privilegiar la experiencia cinematográfica tradicional y no ceder ante un gran presupuesto de streaming, se siente acertada: el diseño sonoro, con una atmósfera distorsionada y la presencia musical de Charli xcx, potencia la experiencia en pantalla grande.

¿Y qué pasa con la promesa del sexo?

Tras el tráiler, muchos podrían esperar escenas diseñadas para escandalizar. Si bien existen momentos explícitos como la ejecución que desata una reacción colectiva, o ciertas imágenes cargadas de erotismo simbólico, estos no dominan la narrativa. Funcionan como extensiones del deseo y la obsesión, no como provocaciones gratuitas. Incluso la escena más comentada evita el shock fácil. Fennell la convierte en un juego de poder visual donde Cathy, privada de la vista, queda reducida a respiración y sensación. Más que fetiche, es metáfora.

Warner Bros

Conclusión

En redes sociales, Cumbres Borrascosas podría generar conversación al nivel de Saltburn, impulsada por la presencia de Jacob Elordi, Margot Robbie y la colaboración musical de Charli xcx. Pero quien espere una adaptación fiel o una colección de tabúes forzados podría salir desconcertado. Emerald Fennell entrega, en cambio, un melodrama estéticamente imponente, excesivo y profundamente sensorial. Una película que divide, sí, pero que reafirma algo esencial: el cine todavía puede ser incómodo, apasionado y absolutamente autoral.

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