Debido a una serie de polémicas y controversias que se generó la noche del 17 de agosto de 1993, cuando siete bandas se reunieron para cantar varios temas sociales en la prisión Lisandro Olmos, todo el metraje que fue filmado ese día quedó archivado, y ahora 26 años después, el director Gustavo Mosquera R. se adentró en una disputa legal para conseguir los derechos de las filmaciones.