Lance, Clay y Darby son tres mejores amigos que han crecido en un pequeño pueblo donde se han ganado una pésima reputación por su estilo de vida tan caótico como beber sin medida, meterse constantemente en problemas y grabar peligrosas escenas de riesgo solo para divertirse, lo que los ha llevado a ser el blanco de críticas de la comunidad, quien está cansada de sus imprudencias. Cansados de esa imagen y con la intención de demostrar que pueden hacer algo más con sus vidas, los tres deciden embarcarse en un nuevo reto: filmar una verdadera película de acción. Pero lo que comienza como un proyecto impulsivo pronto se convierte en una experiencia que los obligará a mirar su realidad de otra manera. Mientras intentan sacar adelante su idea, los chicos empiezan a afrontar emociones y experiencias que nunca habían considerado como el amor, la pérdida y, en definitiva, lo que significa madurar.