Peter es un promotor de fiestas clandestinas gay en Nueva York que ha pasado gran parte de su vida viviendo al límite, rodeado de música, alcohol, relaciones pasajeras y noches desenfrenadas que parecen no terminar nunca. Durante años fue conocido como una figura altamente conocida dentro de la escena nocturna de la ciudad, pero con el paso del tiempo, ha empezado a notar que esa vida llena de excesos ya no le provoca la misma emoción de antes. Mientras intenta mantenerse a flote en un ambiente que cambia constantemente, su rutina da un giro inesperado cuando descubre que tiene un hijo de 10 años llamado Arlo, fruto de una aventura del pasado que apenas logra recordar. Sin saber cómo actuar como padre y completamente fuera de su zona de confort, Peter se ve obligado a cambiar su estilo de vida, mientras intenta forjar un vínculo con su hijo y lidia con sus propios miedos e inseguridades.