'Akira' fue una de las primeras películas de anime japonesas en grabar las voces de sus personajes antes de comenzar con la animación. Aunque esta es una práctica habitual en la animación estadounidense, en Japón lo más común era animar primero y grabar las voces después.
La famosa toma de la motocicleta de Kaneda deslizándose por el asfalto hasta detenerse frente a la cámara es considerada una de las escenas más homenajeadas de la animación. Tal ha sido su impacto que ha llegado a múltiples series, películas y videojuegos.
La cinta cuenta con 2,212 planos y alrededor de 160,000 imágenes, además de que utilizaron 327 colores diferentes, 50 de ellos creados especialmente para la película. Esta variedad se debe a que gran parte de la historia ocurre de noche, algo que normalmente requiere un mayor trabajo de animación.