Aurelia, una mujer autodestructiva pero encantadora que se encuentra en el ocaso de su vida, decide regresar al hotel de playa que marcó una de las etapas más felices de su vida. Después de 50 años de sus últimas vacaciones familiares, aquel lugar que conserva tantos recuerdos ahora se encuentra prácticamente en ruinas, con pasillos vacíos, una alberca sin huéspedes y un ambiente marcado por la soledad. Para Aurelia, volver a este sitio significa enfrentarse a un pasado que todavía le pesa. La dolorosa pérdida de su hijo, la culpa y los recuerdos de aquellos años convierten su estancia en un viaje emocional en el que intenta encontrar algo de felicidad que dejó atrás. Con la esperanza de recuperar una pizca de esos sentimientos, aunque sea por un instante, hace una petición tan inesperada como simbólica: ver la alberca nuevamente llena de gente. Mientras espera que su deseo se haga realidad, deberá enfrentarse a los recuerdos y heridas que la han marcado desde el verano de 1970.
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