La cinta es un remake de Everybody’s Fine (1990), cinta italiana estelarizada por Marcello Mastroianni.
Antes del actor Sam Rockwell, Bradley Cooper estuvo considerado para la cinta.
Tercera colaboración entre Sam Rockwell y Drew Barrymore, luego de trabajar juntos en las cintas Los ángeles de Charlie (2000) y Confessions of a Dangerous Mind (2002)