Se emplearon poco más de 1,400 efectos visuales en la cinta y la mayoría fueron aplicados al look de Bella, durante el embarazo y al momento del parto, donde su cuerpo empieza a lucir demacrado.
La directora Sofia Coppola mostro interés en dirigir la cinta. Sin embargo, dado que el estudio deseaba dividir la historia en dos películas, Coppola no pudo convencerlos de realizar una sola y abandono sus intentos por dirigirla.
El vestido de boda en el que aparece la actriz Kristen Stewart, en el papel de Bella, fue diseñado por Carolina Herrera, diseñadora que eligió la escritora de la saga, Stephanie Meyer.
La autora de los libros, Stephanie Meyer, tiene un breve cameo en la cinta, como una de las invitadas a la boda de Bella y Edward.
La cinta se filmó entre noviembre de 2010 y marzo de 2011, en locaciones de Brasil, Estados Unidos y Canadá.