El proyecto estuvo seis años guardado en un cajón y ha resurgido cuando el director, Antonio Gonzalo, ha encontrado el apoyo necesario para que el proyecto pudiera seguir adelante.
Se ha rodado en diversos pueblos andaluces, entre ellos el pueblo natal del Nobel, que se convirtió durante unas semanas en plató de cine. Pasaron alrededor de 40 actores y más de 30 técnicos dirigidos por Gonzalo.