La cinta se filmó con recursos privados. Los inversionistas pidieron el anonimato, dado que la historia muestra varias operaciones ilegales de poderosos empresarios y miembros del gobierno.
Fue una de las películas más exitosas en taquilla, en 2017, en Brasil.
La historia tardo un año y medio en completarse, entre la escritura y la investigación. Para los datos, los productores contaron con el apoyo de la Policía Federal de Brasil.