El sacerdote que tuvo la idea del anuncio que dio pie a la peregrinación, Sergio Fita, buscó a dos productoras norteamericanas para rodar la aventura. Ninguna aceptó el proyecto. Sólo hasta que contactó a productoras en España, encontró respuesta.
Once son los peregrinos -entre ellos un párroco- que se embarcan en esta aventura, todos movidos por el sentimiento religioso y la necesidad de encontrarse a sí mismos durante el viaje.
Los viajeros se conocieron tan sólo un día antes de embarcarse a España.