Unidos
Críticas
3,0
Entretenida
Unidos

Vivir el duelo a través de la fantasía

por Miguel Martínez

Hablar de Pixar es referirse a una de las empresas pilares en la industria de la animación del séptimo arte. Algunas de las películas creadas por este estudio se han vuelto imprescindibles para millones de personas, han marcado a una generación e incluso definido infancias. Pixar es especialista en crear momentos que perduren en la mente de sus audiencias como fue el caso del golpe emocional que dejó Toy Story 3, además de “Recuérdame” de Coco y la entrañable historia de Up: Una aventura de altura, por mencionar algunas. A esa tendencia intenta sumarse Unidos, la primera cinta de la década estrenada por el galardonado estudio. 


Unidos se desarrolla en un mundo de fantasía suburbana donde no existen seres humanos y está poblado por criaturas místicas como elfos, mantícoras, trolls y hadas; en este lugar los unicornios son tan comunes como los roedores en el nuestro. Ian y Barley Lightfoot, interpretados por Tom Holland y Chris Prattrespectivamente, son dos hermanos elfos adolescentes que viven con su madre.  Ambos se embarcan en una búsqueda para descubrir si todavía queda algo de magia en el mundo y así poder pasar un día más con su padre. Su travesía los llevará a conocerse y aceptarse tal y como son, todo envuelto en una aventura digna de una partida de Calabozos y Dragones.


Unidos es el segundo largometraje bajo el sello de Pixar en la carrera del director Dan Scalon. A diferencia de Monsters University, su primer trabajo, Scalon creó una historia desde cerosi es posible llamarlo así –inspirada en cierta medida en una tragedia personal. Si bien la premisa de la nueva cinta de Pixar es en primera instancia más que atractiva, la ejecución de la idea queda a deber, resaltando su similitud con otras historias vistas con anterioridad, entre ellas con Fullmetal Alchemist



 



¿Qué sucede con la historia de Unidos? Quizá el eslabón más débil en su guión es no aprovechar al máximo los elementos fantásticos con los que cuenta. Es decir, la cinta nos sitúa en un mundo donde las batallas épicas, hechizos, criaturas fantásticas y grandes aventuras formaron parte de su historia, pero la magia alrededor de ello se perdió con el paso del tiempo. Por momentos, salvo por un par de guiños, se olvida que estamos ante un universo donde el elemento fantástico podría aparecer en cualquier momento. La historia de Ian y Barley cae en lugares comunes y además opta por seguir una fórmula básica de punto A hacia punto B.


Fiel a la tendencia que hemos visto en los últimos años en Pixar, Unidos incluye un discurso que puede ser entendido por chicos y grandes, aunque en este caso, las ideas más certeras recaen en el público adulto. Mediante la travesía de Ian, el director representa las emociones que la pérdida de un ser amado pueden originar en una persona, además, claro, del proceso de superación del duelo.


En el apartado técnico no hay nada que reprochar. Una vez más, Pixar deja claro por qué ha sido considerado un estudio pionero en la animación. En el último tramo de la cinta– quizá el mejor de todo el largometraje –el despliegue visual es más que impresionante, aunado al sello característico de Pixar donde, sin duda, el espectador quedará con un nudo en la garganta que teminará en un par de lágrimas.


El resultado final de Unidos deja la sensación que la idea estaba ahí, el concepto creativo también, pero la ejecución no fue del todo fructífera a pesar de la química de sus protagonistas. Un tibio inicio de década para Pixar en un periodo marcado por el dominio de Disney en la taquilla mundial y donde las historias originales comienzan a escasear en mayor medida, así como la vitalidad del mundo de Unidos

 
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