Green Book - una amistad sin fronteras
Críticas
5,0
Obra maestra
Green Book - una amistad sin fronteras

Un excelso dramedy sobre el crecimiento personal mutuo

por Octavio Alfaro

Una cicatriz permanente en la historia de Estados Unidos es la discriminación que sufrían las personas de color décadas atrás. Ha sido el tema que ha inspirado muchas canciones, libros, documentales y por supuesto películas, y aun así le siguen encontrando perspectivas diversas al tema para seguirlo abordando de una forma entretenida e incluso entrañable, tal y como sucede en Green Book: una amistad sin fronteras.

Lo bueno

Una road movie en la que nos topamos con el lado crudo, solitario, pero a la vez humorístico e inspirador del asunto, y es que el libreto coescrito por Peter Farrelly (director de la película) no solo es astuto, sino divertido y fluido. Confronta a dos personajes con marcada diferencia de clase social y los hace tolerables y dependientes entre sí, prácticamente perfectos cuando están juntos, resultado en buena parte del excelso trabajo de Mahershala Ali y Viggo Mortensen, los protagonistas.


Tráiler de Green Book

 

La relación de sus personajes evoluciona, no se nota a simple vista, sino que te das cuenta de ella conforme pasan los minutos y se hace más fuerte, convirtiéndose en la base fundamental de la trama. Y es que cuando los ves separados en pantalla no existe el ingrediente que hace excelente a la película: la química. Pareciera una camaradería verdadera la que están gestando, tanto que la familia del verdadero Dr. Don Shirley estuvo en desacuerdo con la forma de retratarla, ya que asegura no eran amigos, sino un jefe y un empleado.

Hay una enseñanza mutua, un crecimiento personal y profesional para ambos protagonistas, lo que conecta inmediatamente con lo emocional. Y no me refiero al llanto o tristeza, sino al descubrimiento de los buenos valores morales entre ellos, el aprender a convivir a pesar de sus diferencias y ponerse en un nivel intermedio para poder hacerlo de manera agradable. Donde los prejuicios son hechos a un lado, pero obviamente de manera específica, no colectiva, algo tan terrenal que agradeces no se hayan convertido en los superhéroes ficticios que cambiaron la ideología entera de la sociedad.




No puedo dejar de mencionar el humor que enmarca a la historia, situaciones tan peculiares que te hacen reír y sostienen a lo contado todo el tiempo, acompañado de una suave música de fondo y acentos sonoros cuando Ali está tocando el piano que simplemente te desconectan de tu entorno y te obligan a poner toda la atención en la pantalla grande.

Lo malo

En realidad no hay prácticamente nada malo con la cinta, es de las que personalmente más he disfrutado en los últimos años. Tal vez pueda confundirte una de las escenas del comienzo, pero más tarde resuelven la situación, pero más allá de eso, no encuentro un pero sustancial.

En pocas palabras

Green Book: una amistad sin fronteras es la mejor película que ha hecho Farrelly hasta ahora. Conjunta el humor que tan importante ha sido en su carrera con una historia que le da otra perspectiva fresca al tema del racismo. Tiene actuaciones más que sobresalientes y compatibles, además de una moraleja digna. Lo mejor que hay en esta temporada de premios y conste que este año hay buenas producciones en la pelea.

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