La historia está inspirada en un hecho real, cuando cuatro niñas, sin parentesco alguno, afirmaban haber presenciado apariciones. Según ellas, el Arcángel San Miguel se les presento para prepararlas ante la posterior aparición de la Virgen, la cual ocurrió dos semanas después.
Después del testimonio de las niñas, al congregarse varias personas, las niñas entraron en estado de profundo éxtasis, a la para que se registraban fenómenos inexplicables registrados por cámaras, como levitaciones y demostraciones de fuerza.
Es la ópera prima del director Brian Alexander Jackson.
Se filmo en apenas 27 días, tiempo récord para una producción fílmica.