Fue la única cinta chilena presente en la edición número 33 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara.
Es el regreso, en largometrajes, del director Silvio Caiozzi, luego de 13 años de ausencia.
Tercera colaboración entre el director Silvio Caiozzi y el actor Julio Jung, luego de las cintas Coronación (2000) y Cachimba (2004)