Poetas del cielo
Críticas
3,5
Buena
Poetas del cielo

La magia de la pirotecnia

por Iván Romero

Poetas del cielo es una de las apuestas documentales más oportunas y necesarias que hemos tenido en los últimos años. Y es que estas producciones han crecido de manera impresionante gracias a directores competentes, arriesgados y visionarios. Han servido de protesta, de visibilidad y, sobre todo, como testamento de millones de historias que solamente podrían ser contadas bajo esta lupa.

La película es dirigida por el mexicano Emilio Maillé, cuyo primer largometraje fue en Colombia con la taquillera Rosario Tijeras en 2005. Su paso por los documentales siguió con filmes como Miradas múltiples y La vida loca, los cuales tuvieron paso por varios festivales de cine alrededor del mundo y ahora con Poetas del cielo -el cual tardó en filmar alrededor de cuatro años- marca un parteaguas contando un entrañable relato sobre un negocio en particular: el oficio de la pirotecnia alrededor de siete países: Japón, España, Francia, Brasil, Cuba, China y México.


Tráiler de 'Poetas del cielo'

 



Hombres, mujeres, familias enteras que se encuentran detrás de millones de luces que vemos despegar en grandes festejos, alumbrando edificios y desplazándose por el cielo para luego desaparecer en un parpadeo. Maillé logra hábilmente a lo largo de 100 minutos adentrarse en la vida de los fabricantes, retratar su pasión y empeño para lograr que todos los espectáculos que montan tengan magia propia.


El director cubre, gracias a múltiples testimonios, un mapa de características que conforman este negocio, tanto cultural, económico y socialmente; incluso el asunto de la fe en muchos de los fabricantes es un factor decisivo, ya que muchos de los eventos que engalanan sus luces no sólo son culturales, sino en contextos religiosos. A los espectadores de pronto les asusta el sonido de la pirotecnia, pero el efecto magnético no permite quitar los ojos del cielo y se vuelve inevitablemente romántico, además de un tanto melancólico. El documental, al navegar en distintos países, curiosamente no se siente segmentado, sino universal; esto es gracias a Maillé y a su equipo que lograron reunir material que hizo sinergia y engranó al montarlo.




Cada una de las historias de los entrevistados es concisa, encantadora y somos testigos de cómo este negocio (al igual que muchos otros) va pasando de generación en generación. El proceso, la creación y detalles específicos de cómo la pólvora puede utilizarse para crear una gama de colores en el cielo que harían sonreír al más cínico. Diferentes tamaños, sonidos, figuras y castillos forman parte del catálogo que la película desmenuza para nuestro conocimiento popular, pero tampoco ahonda dentro de los contaminantes que pueden llegar a ser los elementos involucrados para crear estos espectáculos y, si bien menciona lo peligroso que pueden llegar a ser, no se mete más allá, dado que el propósito de Maillé es muy claro desde el principio: exhibir un arte, no escandalizar.


Poetas del cielo
es un documental mexicano acerca del oficio de la pirotecnia, sus involucrados, su manufactura y especialmente su romance por hacer brillar el cielo de países que de pronto les cuesta encontrar la luz. Poemas estridentes que generan alegrías en todo el mundo. Imperdible.

Back to Top