La cinta está inspirada en el artículo periodístico The Great Chinese Art Heist, escrito por Alex W. Palmer, en abril de 2018, para la revista GQ.
El anuncio de la adaptación a la historia real causo controversia entre ciudadanos chinos, quienes inundaron las redes sociales para mostrar su descontento, reclamando que los productores deberían hacer una cinta sobre la forma en que las fuerzas aliadas inglesas y francesas robaron las piezas, en primer lugar.