Guy Georges fue detenido en una tienda, cuando dos oficiales lo identificaron. De todos modos, intentó escapar, pero al ser capturado de nuevo, contrató a dos abogados para asegurar su inocencia. La solidez de las pruebas era tal que, tan solo dos días después, confeso todos los crímenes. Georges fue sentenciado a pasar el resto de su vida en prisión, en 2001, son posibilidad de pedir libertad bajo fianza por, al menos, 22 años.